Suicidio

10 feb. 2007


Según el INE, en el 2005, se suicidaron 3381 personas, 2557 hombres, y 824 mujeres. La franja de edad con mayores suicidios corresponde a la de los 40-44 años de edad, tanto en hombres como en mujeres. Le siguen después de 35 a 39 años, y después con casi la misma igualdad dos franjas muy distantes la de 30 a 34 años, y la de 70 a 74, aquí con diferencias según el sexo. Ver datos aquí.
Los hombres de forma abrumadora se decantan por la "lesión autoinfligida intencionalmente por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación" a la hora de poner fin a sus vidas. Mientras que en las mujeres el método más utilizado es la "lesión autoinfligida intencionalmente al saltar desde un lugar elevado".

Dos países, Finlandia y Suecia, tienen datos sobre las tasas de suicidio que se remontan al siglo XVIII y en ambos dichas tasas muestran una tendencia ascendente con el transcurso del tiempo (12). Durante el siglo XX, Escocia, España, Finlandia, Irlanda, Noruega, los Países Bajos y Suecia experimentaron un aumento significativo de suicidios, mientras que Inglaterra y Gales (datos combinados), Italia, Nueva Zelandia y Suiza presentaron una disminución considerable. No hubo ningún cambio significativo en Australia (12). Durante el período comprendido entre 1960 y 1990, al menos 28 países o territorios tuvieron tasas ascendentes de suicidio, por ejemplo Bulgaria, China (Provincia de Taiwán), Costa Rica, Mauricio y Singapur, mientras que ocho mostraron tasas decrecientes, entre ellos Australia e Inglaterra y Gales (datos combinados) (12).

El suicidio es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y constituye un problema importante de salud pública. El suicidio y el intento de suicidio son fenómenos complejos que surgen, de manera muy individualista, de la acción recíproca entre factores biológicos, psicológicos, psiquiátricos y sociales.

La OPS/OMS señala que el suicidio es una de las tres principales causas de mortalidad en todos los países del mundo entre personas de 15 a 34 años de edad. Estimados de la OPS/OMS indicaban que en el año 2000 murieron por suicidio aproximadamente un millón de personas. Pero la organización también enfatiza el hecho de que ese mismo año, un número de personas entre 10 y 20 veces superior intentaron cometer suicidio, representando con ello una muerte por suicidio cada 40 segundos y un intento de suicidio cada 3 segundos en promedio, respectivamente.

UN POCO DE HISTORIA

Los Galios consideraron razonable el suicidio por vejez, por muerte de los esposos, por muerte del jefe o por enfermedad grave o dolorosa. De igual forma, para Celtas Hispanos, Vikingos y Nórdicos, la vejez y la enfermedad eran causas razonables. En los pueblos germánicos (Visigodos), el suicidio buscaba evitar la muerte vergonzosa ("kerlingedale"), lo cual era loable y bien visto. En la China (1.800 ac) se llevaba a cabo por lealtad, en Japón se trataba de un acto ceremonial, por expiación o por derrota, y en la India por motivos litúrgicos o religiosos, así como por muerte de los esposos (éste último considerado hoy día un delito criminal).

Las Tribus Africanas consideraban maligno y terrible el contacto físico con el cuerpo del suicida, incluso se quemaba la casa y el árbol donde se hubiese ahorcado éste; el suicidio reflejaba la ira de los antepasados y se consideraba asociado a brujería; por otra parte, el cuerpo se enterraba sin los ritos habituales.

En los Antiguos Cristianos el suicidio era muy raro pues atentaba contra el V mandamiento. En La Biblia aparecen 8 referencias a suicidios: 3 de guerreros para no entregarse al enemigo, 2 en defensa de la patria, 1 al ser herido por una mujer, y 2 por decepción (Ajitófel y Judas). Existe también la referencia a dos suicidios colectivos, uno de 40 personas en un subterráneo de Jerusalén y el suicido de la fortaleza sitiada de Massada.

En Grecia y Roma las referencias a los suicidios son innumerables y por diversos motivos: por conducta heroica y patriótica, por vínculos societarios y solidarios, por fanatismo, por locura, por decreto (Sócrates), suicidio asistido por el senado. Durante la antigüedad clásica el suicidio del enfermo de "enfermedad incurable por necesidad" fuese una alternativa razonable; en Roma sólo se penaba el suicidio irracional. Prevalecía la idea de que quién no era capaz de cuidar de sí mismo, tampoco cuidaría de los demás, por lo que se despreciaba el suicidio sin causa aparente. Se consideraba que el enfermo "terminal" que se suicidaba tenía motivos suficientes. Se aceptaba pues el suicidio provocado por "la impaciencia del dolor o la enfermedad", ya que según decían se debía al "cansancio de la vida (...), la locura o el miedo al deshonor". La idea de "bien morir" (Eu thanatos) era un Summun bonum: "(...) porque es mejor morir de una vez que tener que padecer desdichas un día tras el otro" (Esquilo, Prometeo encadenado). Es más, "no es de buen médico entonar conjuros a una herida que reclama amputación (Sófocles, Áyax).

Las filosofías de los estoicos, pitagóricos, platónicos, aristotélicos y epicúreos tuvieron una gran influencia sobre el concepto romano del suicidio como liberación de un sufrimiento insoportable.

Para Séneca, "el suicidio era un acto enérgico, por el que tomamos posesión de nosotros mismos y nos libramos de inevitables servidumbres". Celebró el suicidio de Catón como "el triunfo de la voluntad humana sobre las cosas".

San Agustín (354 430 d.c.) describió el suicidio como "detestable y abominable perversidad". Agustín afirmaba que dios otorgaba la vida y los sufrimientos, y que por lo tanto se tenían que soportar. De igual forma, el Islamismo lo condena de tal forma que lo considera un hecho más grave que el homicidio.

FACTORES DEMÓGRAFICOS
(a) Edad: Aumenta con la edad: mayor riesgo en los mayores de 65 años; 70% de los intentos en menores de 40 años.
(b) Sexo: Más frecuente en mujeres pero más efectivo en hombres.
(c) Estado civil: Variable, puede ser más frecuente en solteros, viudos o separados.
(d) Ocupación: Variable, en desempleados y trabajos de mucha responsabilidad y estrés.
(e) Razas: Más frecuente en raza blanca, presencia de fenómenos de contaminación cultural; para 1996 UNICEF-, el mayor índice de suicidio fue en países como Finlandia, Lituania, Nueva Zelanda, Federación Rusa y Eslovenia.
(f) Grupos sociales: Variable según el país; los países más desarrollados tienen los índices más altos de suicido: Suecia, Japón, Suiza, USA.
(g) Religión: Una vida espiritual sana y consecuente parece ser un factor protector.
(h) Zona geográfica: Variable según el país.
(i) Período del año: Variable, parecen existir ciclos, más frecuentes en primavera y otoño y los días lunes.

Y DESPUÉS DE TANTOS DATOS...

¿Nunca has pensado en suicidarte? No es algo que se le cuente a la gente, ¿verdad?.

Uno no va diciendo por ahí esas cosas, sobre todo porque el suicidio parece seguir siendo una bestia negra. En nuestra cultura occidental, cristiana, y liberal, nos han inculcado que el suicidio es sinónimo de fracaso, pecado, debilidad. O al menos esa es mi impresión.

Pero yo me pregunto, ¿es tan maravillosa esta vida, la disfrutamos tanto, la vivimos tanto, cómo para no plantearse nunca la idea de abandonarla? O quizá las razones para no suicidarse, sean casi todas negativas, y no positivas.

No queremos dejar a familiares y seres queridos, apenados y dolidos por nuestro acto. No queremos dejar solos a conyuges, hijos, padres... No sabemos que hay después de la vida, la muerte sigue siendo una dolorosa incógnita. No sabemos si se nos castigará por habernos anticipado a nuestro destino.

La mayoría de los argumentos que he escuchado para no cometer suicidio, eran negativos. Apenas nadie decía cosas como: ¡Suicidarme, estás loca, con lo bien que estoy aquí, con lo que me río, divierto... Dónde iba a estar mejor que aquí!

Para mí esa sería la respuesta correcta, sin embargo no creo que sigamos viviendo por ese motivo.

Siento que seguimos viviendo por miedo. Y nada más. Vivimos con miedo y seguimos con vida por el miedo.

Otra pregunta más, ¿si supieras qué hay después de la muerte, con certeza, seguirías aquí? ¿Seguirías aquí, si por ejemplo, te sintieras sólo, cansado, angustiado, frustrado? O por el contrario, habiendo otra alternativa, decidirías poner fin a esta "realidad" para vivir en otra.

El instinto de supervivencia...Existen curiosos eventos que son considerados como el suicidio de algunas especies animales: rebaños enteros de ovejas que sin razón alguna se entregan al vacío de los acantilados, confirmando así, para algunos, aquello de que las ovejas son tontas. Ballenas y delfines que voluntariamente se varan en las playas o se rompen, tras repetidos intentos, las cabezas y las vidas contra las rocas de los arrecifes, o roedores siberianos que caminan desde sus casas subterráneas hasta el océano Glaciar Ártico para morir ahogados en el abrazo de sus frías aguas.

Algo que es desconcertante en la vida del Cóndor Andino--el más imponente ave de los Andes americanos es el Cóndor (Vultur gryphus) que pertenece al orden de los Falconiformes y a la familia Cathartidae-- es su muerte que de acuerdo a la tradición se debe llevar a cabo de un modo realmente peculiar: al final de su larga vida el cóndor se siente cansado y un tanto débil de fuerzas, cree que su vida ya no tiene sentido por lo que opta por el final preferido por su raza y practicado por milenios, decide su suicidio para lo cual remonta vuelo y trata de alcanzar una altura bastante grande para luego descender en picada a una velocidad extraordinaria y finalmente estrellarse contra la faz rocosa de una montaña, dando así fin a una centuria de reinado en los cielos andinos.

Quizá los animales no se suicidan porque su vida merece ser vivida.

Sólo una cuestión más y termino ya con este post tan aburrido. Imagino una balanza, en un lado, aquellas cosas que nos hacen disfrutar de la vida, en la otra aquellas otras que nos la amargan, coartan, entristecen, enfurecen...bla,bla, bla. ¿Qué balanza pesa más, en el día a día? E insisto en el día a día, porque esa suma de uno en uno, termina formando TODA nuestra vida.

¿Qué balanza pesa más?

1 comentarios:

Beat dijo...

Los lemmings se suicidan, y lo hacen masivamente.