Suerte

25 abr. 2007


--Corrí hasta toparme con una encrucijada de caminos.

--¿Qué viste?

--Nada era un páramo.

--¿Qué hiciste?

--Me senté en el suelo a esperar.

--¿Y qué esperabas?

--No lo sé.

--¿Vino?

--¿El qué?

--¡Pues lo que fuera! ¿No dijiste que te sentaste a esperar?

--¡Ah!, eso... No lo sé. Me quedé dormida. Estaba muy cansada... Eco...

--¿Qué has dicho?

--Que cuando me desperté oí un eco...

--Uhmm. ¿Y qué decía?

--"..erteee"...

--¿Suerte?

--O quizá muerte.

--En fin, no creo que eso ahora importe.

--No, yo tampoco. Aún así, tengo la sensación de que era algo transcendente...

--¡Bah! Casualidades...

--Sí, seguramente.

--¿Te sientes bien? ¿Notas algo extraño?

--¡Oh, no! Estar muerta es fácil, lo complicado era vivir. ¡Gracias!

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