Alas en mis pies

20 ago. 2007


Anoche se levantó viento, en pleno de mes de Agosto, venía del norte con una velocidad de 18 km/h. Suficiente.

Me asomé a la terraza, alcé la cabeza y contemplé las diminutas estrellas. Aspiré hondo y sentí como el verano tenía los días contados. El viento traía consigo el olor del otoño, un escalofrío me recorrió la espalda, era un mensajero anunciando que las huestes de hojas caídas y marrones se aproximan. Y fui feliz.

Allí sola, a punto de sufrir una tortícolis, me sentí en paz conmigo misma.

Moví la cabeza como un perro cuando le acaricias, para dejarme tocar por la brisa. Primero una mejilla, luego la otra, después sus dedos fríos me retiraban el pelo de la frente. El frío me reanima, afina mis cuerdas, limpia las telarañas del corazón, friega el suelo de mi cabeza.

Ayer, la noche fue una dádiva. Escuché las terrazas de verano quedarse vacías, a los árboles agitar rítmicamente sus ramas, aliviados del calor pegajoso y sofocante. Los ruidos de las motos cesaron, y los perros callejeros trotaron jubilosos, con la lengua dentro de la boca.

Y pensé —como tantas otras veces—, que lo único que necesito para sentirme bien es un poquito de viento que levante las alas de mis pies. La gravedad juega en mi contra, pero mis alas pequeñas son obstinadas y nunca mudan.

10 comentarios:

lamaladelapelicula dijo...

¿Te puse triste? Tú me acabas de alegrar. Mejor dicho, me has llenado de esperanza desde los pies, despacito, según recorría contigo tus sensaciones, hasta que ha llegado a las orejas y ha salido, para estirarme de los labios hacia arriba y terminar con una sonrisa franca y estimulantemente tranquila.

Gracias. Muchas.

¿Cómo acertaste que estaba triste? En serio que a veces me dejas impresionada por como captas lo que no pretendo. Me encanta.


ahora :)

que venga el otoño

Susana dijo...

Has compartido tan bien tus sensaciones que has conseguido que tenga las mismas.. se acerca el otoño

Pero no me pongo triste, cada estación me gusta por una razón diferente, todas son hermosas.

Abrazos :)

Alfredo dijo...

No sé donde vives, pero en León el Otoño ya deambula por el viento desde hace una semana. Pronto las hojas de los árboles se habrán vestido de vivos colores para el festival de su propia muerte.

Espero que las hojas virtuales de la blogosfera sean tan perennes como las de los pinos o los abetos y sobrevivan cuando llegue el invierno. Bueno, y también las de los cuadernos que tatuamos con lápices, bolígrafos o plumas.

Un saludo.

Valkiria dijo...

Siiii, a Dei y a mí también nos pasó ayer algo parecido!!

Y esta mañana, se hablaba de la llegada del otoño en el comic que ando leyendo...
Curioso, menos mal que no creo en las coincidencias;)
Son esas relaciones místicas las que le dan sentido a la vida.

Para mí el Otoño es la mejor estación, y tiemblo al ver como a final de Agosto, todos los años, me sorprendo buscando en las calles los colores del otoño que me enseñaron a disfrutar cuando era una niña pequeña.

100besos y gracias por hacer que me sacuda el calor y empiece una nueva era

Deikakushu dijo...

Es curioso como, desde pequeño, las sensaciones mas profundas y que mas me transportan son las producidas por el cambio de estación. Dificiles de definir, pero, en todo caso, una mezcla de melancolía provocada por el recuerdo fragmentos de la infancia olvidados y un hormigueo de vida y euforia por seguir hollando la tierra. Sensaciones opuestas fundidas, las mejores y mas profundas de mi vida.
No es tristeza, es una sensación dulce y antigua que invita al desvanecimiento en los recuerdos, quizá la única que me hace plantearme cierta alma.

lanobil, dijo...

No soy de viento, si acaso algo de brisa. No soy de frío, prefiero el otoño cálido de Andalucía. Pero sí soy de tu relato, sensible y sincero como las flores tardías. Un saludo y espero que puedas visitarme.

Elbereth dijo...

Buenas...Mala Sí, me pusiste triste...¿cómo acerté? no hay mérito en eso, creo que todos los que te leyeron sintieron lo mismo que yo. ¿No? Sólamente que yo decidí decirlo en voz alta. Quería que supieras que aunque te sientas sola, no lo estás.

AAAhhhh sí, el Otoño. Como dice Valkirira es mi estación preferida...Yo ya le estoy llamando desde las montañas, espero que el eco le lleve mis palabras. :)

Susana Bien...muy bien, eso es..a por todas las estaciones, y cuidadín con aquella que se nos resista, ja,ja,ja. ¿Quieres una flor?

2Abrazos :)

Buena tarde Alfredo Vivo en Madrid, así es... ¿Sabes que uno de mis sueños es vivir en León o Soria? Soy rara lo sé, pero tengo muchos argumentos a favor de vivir en una ciudad como esa.

Pronto las hojas de los árboles se habrán vestido de vivos colores para el festival de su propia muerte. Gracias por hacer un comentario lleno de poesía. Me ha encantado.

Bueno, yo sé que soy una hoja caduca, es posible que mañana esté muerta. ¿Verdad? ¡Quién sabe! Lo que importa es el ahora, recién ido.
Saludos, Alfredo.

Valkiria Ja,ja,ja..no, noooo, ninguna creemos en las coincidencias...jajajjajja Como ya he dicho por arriba, estoy de acuerdo contigo el Otoño es mi estación favorita. ¡Cúanto me alegran vuestros comentarios!

Deikakushu No es tristeza, es una sensación dulce y antigua que invita al desvanecimiento en los recuerdos, quizá la única que me hace plantearme cierta alma.

¡¡Vaya, hoy estáis que os salís con los comentarios!!! No sólo completan la entrada, sino que la mejoran. Y citando a su amada Valkiria caballero, os diría: ayer mientras el viento perfilaba mi rostro cansado, tuve recuerdos que parecían reales, recuerdos que no conozco pero que siento. ¿Me comprendéis?

lanobil antes de contestarte me he pasado por tu blog El fin de los tiempos y he leído tú última entrada. Me he quedado gratamente sorprendida. Existen muchas, muchas personas que escriben muy bien, que continuamente están creando. Enlazaré tu blog y gracias por tu comentario. Me pasaré por el tuyo para hacer lo mismo.

lanobil, dijo...

Gracias elbereth, me has agrandado las alas, Nos leemos.

Cosichka dijo...

Hola Elbereth. Ya he vuelto de las vacaciones con las pilas recargadas.

Bonito post. Para mi el otoño es muy especial. Es la estación de mi cumpleaños. Es la estación de los colores en los árboles y de la vuelta a la rutina. Todavía hace calorcillo y hay luz pero ya no es el agobio del verano.Me encanta y me pone triste. Es como una relación de amor-odio.

Besitos.

PD: me iré poniendo al día poco a poco. Que susto me he llevado al ver que el blog estaba vacío. Ya he actualizado el enlace. Más besitos.

Elbereth dijo...

Dulce Cosickha ¡qué alegría tenerte de vuelta!! Sí, siento mucho lo del Susto, no te puedes imaginar el mío. No daba crédito a mi estupidez.

Te veo un poco desganada, cuidado con el retorno al trabajo, yo lo estoy sufriendo hoy mismo, aquí y ahora.

Sí quieres reírte un rato, pásate por la entrada de "Apostamos" y verás una foto mía muy conseguida, que me ha hecho Susana jajajjajaj

¡Me alegro de tú vuelta! Bienvenida Ojazos.