Arrastrado

29 ago. 2007


9 de Enero de 1959 Ribadelago - Zamora

Esa mañana se ha despertado bruscamente. Como si alguien hubiera tocado su hombro o le hubiera llamado por su nombre, pero al abrir los ojos, nada. Sólo la vaga sensación de una presencia, algo más que un sueño. Mientras tomaba el café ha pensado en la presa. Y ha sabido que tenía que estar allí antes del alba. Ha cogido el coche, casi en pijama y sin afeitar. Por el camino los nervios se le han agarrado al estómago, y no ha levantado el pie del acelerador hasta llegar.

Chaim aparca el coche a la entrada de la presa. Ve una figura al otro lado. El corazón se le para. Así, sin avisar, pero él sigue de pie y respirando. Se lleva una mano a los ojos a modo de visera, pero no hace falta que vea: él siente, está convencido.

Echa a andar por el centro de la carretera, y la figura del extremo opuesto se pone en marcha. Al principio tiene vértigo, siente náuseas, pero cuando la idea de darse la vuelta le cruza por la cabeza, el resultado es que apresura el paso.

La presa está rodeada por montañas rocosas, y algunos tímidos bosquecillos. El agua del embalse es casi negra, delicadamente rizada. El amanecer empuja al Sol hacia arriba, al cielo silencioso.

Los dos llegan al mismo tiempo al centro de la presa. Se miran a los ojos y una primera sonrisa asoma a sus labios. Después las comisuras de los labios se estiran más, y más hacia arriba, hasta que la risa les alcanza abrazados.

--¡Esta vez te encontré yo a ti, Lea!

--¿Tú crees?

Apoyan la frente el uno en el otro y transforman el tiempo en algo insignificante. Los recuerdos de tantas vidas les arrullan.

--Sí crees que voy a morir esta vez, nada más encontrarte, estás muy equivocada.

--¿Desafiamos al destino?

--¿De qué destino hablas?

Lea sonríe y pasa un dedo por el perfil de su nariz.

--La presa estallará esta noche.

--¿Qué podemos hacer?

--Tendríamos que convencer al alcalde y a los de la hidroeléctrica para que abran más la compuerta. Con los veinticinco centímetros que abrieron ayer, será insuficiente.

--¿No aguantará? ¡La inauguraron hace tres años!

--Sí, construida con materiales defectuosos. Las bajas temperaturas de esta noche harán que el granito y el hormigón se contraigan. Se producirá una grieta.

--¿Cuántos muertos?

--144, la mayoría niños. Pero tengo que salvar a toda costa a uno de ellos. Por eso estoy aquí.

--¿Le reserváis algún papel como el mío?

--Será imprescindible para los tiempos que llegarán tras la muerte de Franco.

--Entiendo…

Echan a andar uno al lado del otro, rozándose los hombros, los nudos de las manos, un baile acompasado, dibujado en sus cuerpos. Cuando el Sol estrena ese día con su primer rayo, Chaim le tiende la mano, y ella la coge al vuelo.

A la sombra de unos árboles, escondido, Kyrian les ve montarse en el coche. Aprieta los puños con fuerza, y algo mayor que el odio le bulle en el pecho. Todavía no sabe qué es, sólo que escuece y quema. Está seguro de acabar con ella esa noche, quiere hacerla desaparecer, que el agua la arrastre y la borre de su memoria.

Durante el día, Chaim y Lea hacen todo lo posible por alertar a las autoridades del peligro. Nadie escucha. Finalmente, llegan a casa de Juan Luengo para convencerle de que salga con su familia del pueblo. Lea pide a Chaim que la deje a solas con el hombre.

Mientras, en la entrada; un niño moreno, cabizbajo y de pelo rizado, juega con unas chapas. Chaim imagina quién es. Cruza los dedos. A los pocos minutos, Juan Luengo está gritando a su mujer para que meta todo lo que pueda en las maletas.

--¿Y ahora?

--Nos quedaremos, salvaré a todos los que pueda.

Esa noche la temperatura baja a menos 18 grados. En la presa de Vega de Tera, se abre una brecha de ciento cuarenta metros. Ocho millones de metros cúbicos de agua arrasan todo lo que hallan a su paso. Mueren casi todos los animales del entorno y de las granjas, más de la mitad de las viviendas quedan destruidas.

Chaim ayuda a salvarse a algunos subiéndoles a la espadaña de la iglesia. Lea le obliga a quedarse con ellos.

Se dirige a la presa, quizá pueda reconducir el agua. Cuando llega a sus pies encuentra a Kyrian. Parece esperarla. Tiene las ropas mojadas, sin duda es obra suya. De pronto estalla otra grieta en el muro y un torrente descontrolado de agua se echa encima de ella. Tiene el tiempo justo para elevarse en el aire. Por muy poco. Ahora el caudal es tan feroz que es imposible acercarse a la grieta sin ser arrollada.

--¿No lo vas a intentar, Lea?

--¿Me vas a dejar?

--Prueba…

Lea frunce el ceño, sabe que no puede fiarse, pero no puede dejar de intentarlo. Concentrarse en la grieta supone quedar expuesta. Recuerda el ghetto. Y se decide. Baja al suelo, cierra los ojos y extiende las manos, tiene que evitar que la grieta siga ensanchándose.

Kyrian se acerca despacio, asombrado por la confianza que ella demuestra, eso le irrita aún más. Se aproxima para clavarle un cuchillo por la espalda, cuando Lea abre los ojos y le mira.

--Kyrian, si me matas ahora jamás sabrás si es verdad.

--¡Sé que es mentira!

--¡Entonces hazlo, clávame ese cuchillo, y acabemos de una vez!

La mano de Kyrian queda parada a mitad de camino, antes de que pueda reaccionar una piedra le golpea en la cabeza y cae al suelo.

--No me gusta que me peguen tiros una vez muerto.

--¡Qué haces tú aquí!

--Yo también me alegro de verte.

--Espérame al otro lado, no tardaré. ¡Vamos!

Ribadelago queda sepultado esa noche. Sólo se encontraron veintiocho cadáveres de los ciento cuarenta y cuatro desaparecidos. En el juicio que se celebrará en 1963, el director gerente de la Hidroeléctrica Moncabril, dos ingenieros y un perito responsable de las obras recurrirán la condena y quedarán absueltos.




8 comentarios:

la secretaria dijo...

Has creado una nueva heroina, creo que sería un excelente comic, mas que una novela, cada vez que leo un texto tuyo, las imagenes me bombardean, además el contexto historico donde situas a Lea hace que el relato sea mucho más interesante, eres muy talentosa, te felicito, te requetecontra felicito.
Un beso La secretaria

Susana dijo...

Quién es el niño de pelo rizado?

Menos mal que apareció Chaim en el último momento, Kyrian estaba a punto de hacer de las suyas.. qué será eso que no sabe si es verdad..

Deikakushu dijo...

Mmm, un capitulo bastante misterioso... el niño, Chaim, la cuestión por la que Kyirian casi frena su mano... intriga! ya sólo lo que le faltaba! genial! La verdad es que me descubro enganchado a la saga... para cuando un hijo entre Lea y Kyrian?, jajajaja.
Besos

Elbereth dijo...

Secretaria Me temo que no doy para tanto,aún así la idea no deja de ser bonita y motivadora ¿Y sabes? Lo del comic creo que tienes razón, para un libro no dá, pero para un comic, en manos de un buen dibujante...uhmmm, habrá que preguntar a los expertos. :-)

Si consigo que lo veas..¡bien! algo que he obtenido. Me gusta la palabra "talentosa".

Gracias, y hasta pronto. Pasé antes por tu casa. :)

Un beso...

Elbereth dijo...

Susana jajajajja, ¡cuántas preguntas córcholis! El niño es una excusa...;-) El motivo de andar por allí...

Chaim el corazón de Lea... y Kyrian malo, malísimo, requetemalo...X-D jajajjajaja....

¿Qué será eso? Uhmm tienes razón... Un as en la manga de Lea

jajajjajajjaj

Besotes!

Elbereth dijo...

Deikakushu jajajjaja, soís la monda, me lo paso genial comentando... no paráis de dar ideas.

Lo de la saga y el enganchado, me ha situado --lamentablemente-- a la altura de un culebrón tipo "Falcon Crest o Dinastía" arghhhhhh. ¡Si al menos ganara dinero!!!! jajajjajajaja

¡Un hijo entre Lea y Kyrian! AHHHHH, SOCORROOOOO...jajajaja, Gracias por arrancarme la risa. ¡Un hijo! ¿Y si empiezan por adoptar a un perro?
:S

Beso.
X-D

Valkiria dijo...

...y al perro le llamaron Chanquete, y se compraron un barco y fueron felices en el mar tocando la guitarra por siempre jamás, ja ja, que cosas se os ocurren;)

¿Asi que Chaim vuelve a la carga? Bendito el momento.
Kyrian es más humano de lo que yo imaginaba, pues solo los humanos dudan y necesitan saber para sentirse completos. Sólo un hombre puede perdonar la vida de su mayor rival para lograr una verdad que le hará sentirse más pleno.

Me quedo intrigada, encantada y pendiente.

Un beso y más besos por un trabajo bien hecho.

Elbereth dijo...

Valkiria Ja, ja, ja...por dios Chanquete noooooooo...jajjajja

Y sobre Kyrian...tengo varias cosas en la cabeza...pero es verdad que se está volviendo más humano...¿crees que eso es mejor? Yo creo que siente muchas cosas...¿algo bueno?...o sólo curiosidad...me gustan las preguntas porque crean unas nuevas...

¡Creo que me estoy volviendo un poco cansina con la historia, aún así gracias por tus palabras!

Un beso.