Nudos

10 sept. 2007

Me dijeron que el cordón umbilical lo cortaban al nacer, pero no es cierto, el mio no al menos.

Escondo mi cordón en los entresijos de mi alma y con el tiempo se va llenando de nudos como la corteza de un árbol viejo. Aparecen sin que me dé cuenta, por arte de magia negra, un ligero descuido basta.

Los nudos marineros son simples lazadas ante los de mi cordón umbilical. Los míos están tejidos por las manos de Soledad, Decepción, Desesperación, Desolación y otro montón más de manos cuyos nombres suelen empezar por “Des”. La originalidad no es su fuerte.

Por las noches, bajo las estrellas, saco mi cordón y me dedicó a desatarlos. Tarea ardua, porque estos se anudan arriba y abajo sin dejar ver el principio ni el final.

Mi cordón ha ido creciendo a la par que yo. Hiedra trepadora que sube hasta el corazón y comienza a enredarse en torno a él. En ocasiones ha llegado a apretar tanto que casi le estrangula. En una ocasión tuve que correr a meterme en un baño y abrir mi pecho, agarrar con fuerza del cordón, tirar de él, y arrancarle para que lo dejara bombear. ¡Corazón coraje!

Para deshacer los nudos tengo que tener paciencia, y voluntad. He conocido personas que no querían desatarlos, que se aferraban a ellos como si estos fueran a evitar que resbalaran. Al final, su cordón se convirtió en una única bola enmarañada que se les atrancó en la garganta, como una espina de pescado, y dejaron de respirar.

Para acabar con un nudo no hay que dejar pasar mucho tiempo. Con el paso de los días, al igual que garrapatas, se amarran con mayor fuerza y más cuesta deshacerlos.

Yo hago mantenimiento todos los días. De esa forma, las personas que me han causado esos nudos, cada día desaparecen. Lo importante es impedir que dejen impronta en el cordón con su presencia.

Desato el nudo con los ojos abiertos, asumiendo mentiras que iluminan verdades. Aceptando equivocaciones que se tornan experiencia. Conociendo que ciertas pérdidas son ganancias a la larga, porque deshacerse de aquello que nos hace daño es un regalo.

Y por supuesto, tengo ayuda. La mano amiga que codo con codo se pone a la tarea de deslazar. Juntos tiramos de un lado, luego de otro, hasta con los dientes si hace falta.

En los nudos están las palabras, los silencios, y los encuentros que nunca tuvieron que sucederse. Deshacer el nudo, estirar amorosamente entre las manos el cordón hasta dejarlo liso, ese es mi acto de vida diario.



16 comentarios:

BalaNegra dijo...

Difícil tener esa constancia, y laborioso...

Elbereth dijo...

Ay Bala ¿Y si no lo hago así que otra opción tengo?

Se me acaba de venir a la cabeza la entrada de Susana, Amigo o enemigo, tú eliges
quizá éste sea un buen hábito.

;-)

Deikakushu dijo...

Bueno, la sabuduría se adquiere reflexionando, y transformando lo vivido en experiencias, yo creo que lo que describes es una gran metáfora del camino de la sabiduría. Sin nudos no hay conocimiento.
Besos.
P.D: es profunda tu reflexión

Valkiria dijo...

La vida es un nudo que a su vez anuda a otro y este es anudado por uno más grande, son como muñecas rusas.

A veces se enredan de forma que ni con las manos bañadas en aceite parece posible deshacerse. El esfuerzo lo es todo y también el saber delegar, pues las manos amigas de los que nos quieren son a menudo las que hacen que todo sea menos oscuro, las que ayudan al conejo a salir de la chistera sin ni tan si quiera palabras mágicas.

Definitivamente, la constancia es un buen hábito.
Un beso, y que nada, nunca anude tu alma, Elbereth.

Elbereth dijo...

Deikakushu Sí, los nudos te enseñan lo que no debes hacer o repetir. Porque siempre tropezamos dos veces en el mismo nudo.

Al menos yo, claro. No era una gran reflexión, solo un nudo que se me clavo en la garganta.

:-)

Besos.

Elbereth dijo...

Valkiria Me gusta la imagen que acabas de traer con tus palabras...las muñecas rusas, el aceite...los amigos, las manos amigas.

Cada día cuando escribo, después vengo a mirar con ilusión vuestros comentarios. Vuestras palabras son esas manos amigas para mi.Escribo para encontrarme con vosotros.

Eres muy generosa conmigo Valkiria, tus comentarios no son fruto de la casualidad, ni de la obligación, ninguno de vuestros comentarios lo es, y por eso os estoy agradecida, muy agradecida.

Un beso muy fuerte.

.:Su:. dijo...

Veámoslo desde otro punto de vista, imagínate, por ejemplo, una cadena de ADN, nudos enlazados de colores en tu alma. No sólo están formados por las manos de Soledad, Decepción, Desesperación, Desolación, etc, también tienes que contar los nudos formados por las manos de Amor, Diversión, Amistad, Alegría, Ilusión, etc, mientras unos intentan asfixiar tu alma, los otros los mantienen a una distancia prudencial, y, al mismo tiempo, tú te dedicas día a día a ir desatando los nocivos, y no sólo por ti, sino también por las otras personas que te ayudan, aportando a tu alma nudos beneficiosos.

:)

Quizá no fui capaz de comentarte antes porque tenía que esperar a que viniera el comentario a mí.

isilrod dijo...

Desde luego es malo dejar que los nudos del alma se enreden. Es complicado hacer de cada día una nueva apuesta por la inocencia, por la confianza, por la maravilla...

Ser capaz de dejar atrás las mentiras, las jugarretas, las decepciones, parece sin duda el mejor camino...

...lamentablemente a veces uno es perezoso y tiene que dejarlo para el día siguiente ;).

isilrod dijo...

...y por cierto.

Me gusta cualquier buen libro. Puedes tirarte a la piscina sin miedo ;).

lamaladelapelicula dijo...

Soy pesada, pero cuando algo me gusta no me canso de decirlo. Una vez aprendí que reservarse una buena opinión y un buen sentimiento, no sirve para nada.

Bravo Elbereth, por lo que cuentas y por cómo lo cuentas. Tenemos algo en común: querer seguir con todo esto.

Elbereth dijo...

Susana ¡Veamoslo como tú dices!...Una cadena de ADN, con buenos y malos...;-) Y los buenos me ayudan a mantener a los malos lejos de mí. Me protegen. ¡Eso me gusta!

Porque hay nudos buenos, es verdad, hay nudos que sujetan y sostienen. ¡¡Esos son los que tengo que mantener!!!

Pues la espera mereció la pena, el comentario vino, y me vino muy bien.

;-)

Pedro Chincoa dijo...

cordón que nos une en este desierto escalonado. en el empuje de las sombras percibo líneas de vida. como huecos que se alzan en la oscuridad, como pligues anudados en la piel.

Elbereth dijo...

Isilrod :-) Bienvenido de nuevo. A mí la pereza no es la que me impide desatar los nudos, es la impotencia, la sensación de que es inútil cuánto haga porque al día siguiente, cuando despierte, estará ahí de nuevo.

En fin...pero yo sigo luchando, con mis amigos al lado, quita que te quita nudos.

¿Cualquier Buen libro? ¡Ahi es nada! Ja,ja,ja....me tiraré a la piscina...

Antonio Muñoz Molina: Sefarad.
Neal Stephenson: Criptonomicón.
Robert Walser: Vida de Poeta.
Mario Puzo: Los tontos mueren.
Dan Simmons: Los vampiros de la mente.
Cesare Pavese: El Oficio de vivir y El oficio de Poeta.
Ernesto Sábato: Sobre Héroes y Tumbas.
Máximo Gorki: La madre.
Boris Vian: El Arrancacorazones.
Amos Oz: La Caja negra.
Frank Herbert: Dune.
Orson Scott Card: El juego de Ender.
Roberto Arlt: Los Lanzallamas.

El batiburrillo es increíble te he puesto de todo tipo. ;-)

¡Quizá acierte con alguno!

Elbereth dijo...

¡Mala! ¿Lo de pesada es una broma,no? Gracias, viniendo de ti, el halago es doble...¿No crees que nos echamos muchas flores? jajajjajajja

Ojala sea capaz de seguir y no rendirme un buen día. ¡Cuento con vosotros, por favor!

Beso.

Elbereth dijo...

Pedro Gracias por dejarme tus palabras, tu poesía...como pliegues anudados en la piel

Por cierto, me gustó como miras desde el otro lado en tu blog. :-)

¿Ya te has acostumbrado?

DémoNan dijo...

NO me gustan los nudos... demasiados problemas, salvo que sea para sujetar algo, mejor ir sin nudos por la vida. Ya es complicada de por sí. Besitos.