Sobre Héroes y Tumbas

11 oct. 2007

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas. Los rostros invisibles II. Capítulo VIII.


-Creo que la verdad está bien en las mátematicas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza.

(...)

La realidad es infinita y además infinitamente matizada, y si me olvido de un solo matiz ya estoy mintiendo. Ahora, imagínese lo que es la realidad de los seres humanos, con sus complicaciones y recovecos, contradicciones y además cambiantes. Porque cambia a cada instante que pasa, y lo que éramos hace un momento no lo somos más. ¿Somos, acaso, siempre la misma persona? ¿Tenemos, acaso, siempre los mismos sentimientos? Se puede querer a alguien y de pronto desestimarlo y hasta detestarlo. Y si cuando lo desestimamos cometemos el error de decírselo, eso es una verdad, pero una verdad momentánea, que no será más verdad dentro de una hora o al otro día, o en otras circunstancias. Y en cambio el ser a quien se la decimos creerá que ésa es la verdad, la verdad para siempre y desde siempre. Y se hundirá en la desesperación.

2 comentarios:

.:Su:. dijo...

Es totalmente cierto, bajo mi punto de vista, lo que dice Sábato, pero también lo es en un mundo donde impere la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza, un mundo donde haya verdad y amor, y no estamos en ese mundo.

Cuando se ama a alguien, no se le deja de querer con la facilidad con la que hoy en día sucede. Acaso dejamos de querer a un hermano, a un padre, a un hijo? sí, hay momentos de enfado en los que puedes llegar a decirlo, pero pasan, como Sábato dice, y aunque duelen esas palabras, también pasa el daño.

¿Porqué entonces con una pareja, con un amigo tendría que suceder? ¿El amor que sentimos por la familia es una respuesta generada en la infancia? (como tú misma comentaste anteriormente en otro post) ¿nos obligamos a sentirlo? Por esa regla de tres, también podríamos hacerlo con otras personas, pero no queremos hacerlo, como un niño pequeño pidiéndole desesperadamente al padre un juguete que ha visto en la tienda y, al poco de tenerlo, se aburrió y lo deja de lado..

No nos vemos como personas, con sentimientos, defectos, virtudes, y nos queremos pese a todo, sino como objetos, con y cuando ese interés disminuye o ya no cumple su función no tenemos el menor reparo en prescindir de el.

El tema del amor y el alma se relacionan entre sí, o eso creo yo. Para quien crea en ellos, se tratará de un problema de falta de humanidad quizá, una deficiencia educativa, una disfunción personal, una sociedad materialista, etc hay muchos factores que pueden influir.

La verdad.. acaso sabemos distinguir la verdad nosotros mismos, como para poder transmitirla a otro?

Menudo rollo, creo que me he ido por los cerros.. :S

Elbereth dijo...

Su Me gusta esa foto que has escogido... Ahora..aparte....

En el amor de pareja, o con amigos somos puramente egoístas. Sino hay placer abandonamos la relación, de un día para otro, de un segundo para otro. Más en las relaciones de pareja, por supuesto.

Quizá en la sociedad actual se persiga constantemente esa sensación de montaña rusa... que escribió hace poco en su post El Sr del Gas.

Sin embargo...yo sólo deseo...serenidad...y creo que existen personas y sentimientos unidos a ellas, que merecen el esfuerzo de conservarse, aunque hayan perdido el brillo de los primeros tiempos.

Un abrazo.