¿Vida?

28 ene. 2008



La vida carece de sentido de justicia. Al final de su vida un hombre se encuentra despojado de su razón, vagando por laberintos en los que, con cada nuevo amanecer, se apaga una luz más en su mente.

Porque la demencia no suele ser benévola. No presenta una cara amable, en la que el enfermo crea que sus sueños se han visto cumplidos.

No. La demencia le arrastra por caminos enlodados, donde todos sus temores, viejos rencores, miedos del pasado, se alzan sobre él, y le obligan a dar vueltas sobre sí mismo: ciego y sordo.

Y son los más cercanos el blanco de sus iras, los perpetradores de sus conspiraciones, los culpables de su desolación. El hombre se siente sólo, traicionado, desconfiando de todos: de los que más quiere, de los que más le quieren.

Todo lo vivido se pierde, en ese laberinto de neuronas que se apagan para siempre. Las risas, los besos, un libro, una película, una pieza bailada en un salón de arañas brillantes, se convierten en cenizas sobre sus manos temblorosas.

Al principio, hay momentos de cordura en los que el hombre es capaz de darse cuenta de lo que está ocurriendo, pero sólo al principio, solo momentos. Y la parte más feroz de la supervivencia, se niega a afrontar el hecho de que su alma está siendo borrada a brochazos.

¿Cómo hablar con la locura? ¿Qué argumento se puede utilizar con ella? ¿Qué palabras serían necesarias pronunciar para traer de vuelta a ese náufrago con los pulmones encharcados?

Ese hombre apenas es el que conocí, se vuelve ajeno: para sí, para mí.

Aquel que me enseñó a leer el reloj, a no hundirme y nadar. Aquel que compartió conmigo su pasión por el cine y la música. El que me mostró sus valores e intento inculcármelos... aquel hombre también yo lo estoy perdiendo de mi memoria, confundido con éste de ahora, el usurpador.

Y si la vida carece de justicia, al menos --me digo a mí misma -- nos debe algo de dignidad. Pero pensar que la vida nos debe algo es muy pretencioso por mi parte. La demencia forma parte del hecho de estar vivos, como la muerte.

17 comentarios:

Spender dijo...

¿Cómo hablar con la locura? ¿Qué argumento se puede utilizar con ella? ¿Qué palabras serían necesarias pronunciar para traer de vuelta a ese náufrago con los pulmones encharcados?

Auténticamente devastador. Ojalá tuviera respuestas...

isilrod dijo...

¿y tú me hablas a mí de honestidad?

Acabas de dar con una de las cosas que más miedo me dan en esta vida: que ese monstruo sin memoria roce a los que me rodean.

Hace poco vi una peli: "En la ciudad sin límites". No sé si te va a gustar, o si servirá de algo, pero te la debo desde "Once", así que... ;).

Si, de algún modo crees que soy capaz de transmitir algo con unas letras sobre una pantalla, espero que te llegue este abrazo fuerte fuerte fuerte.

Un besote

by Alex dijo...

¿Alzheimer?......No la pronuncias, pero la describes.....y me temo que en alguien muy cercano a ti...
Tienes rezón, Elbi....no es justo ni digno...para ellos, ni para quien les cuida...
Siempre pienso que "el final" que a mi me gustaría...fuera muy rapido...para no sufrír ni hacer sufrir...es lo justo....pero...
Un besazo, preciosa.

38 grados dijo...

Hoy con tu post me has dejado tocado y hundido, porque con mi abuela he vivido un caso parecido....Vivía en casa con toda la familia y poco a poco empezó a perder la cabeza, a desconfiar de mi madre, luego de mi padre (que era su hijo) y la gota que colmó el vaso es que un día decidió que no quería volver a casa y se escapó. Estuvimos un día entero buscándola por toda la ciudad hasta que la encontramos. No nos quedó otro remedio que llevarla a una residencia porque no queria volver con nosotros...yo la iba a visitar muy a menudo pero también estaba triste allí...hasta que poco a poco se fue apagando.
Esta historia la he vivido hace ya unos diez años pero cada vez que la recuerdo solo deseo no perder la cabeza a cierta edad, porque mi abuela murió triste, y eso, junto con el dolor, es de las peores muertes.

un beso muy fuerte y por favor, dale todo el cariño que puedas, aunque no te corresponda.

Alfredo dijo...

No tengo palabras que decirte mas que intentar regalarte todo el ánimo que yo pudiera tener. Y que a pesar de en lo que se esté convirtiendo y lo duro que está siendo para vosotras, no lo dejéis solo. Aunque no lo parezca, seguro que en esos momentos de cordura que describes se da cuenta del calor que recibe por vuestra parte. Un abrazo muy fuerte. Y ánimo.

by Alex dijo...

Hermanita....miedo me dá, estos "silencios" tuyos....
Espero que sea un poco de "agobio" y nada importante...
Un besazo cariñoso.

lamaladelapelicula dijo...

Te digo que me has hecho llorar, te lo digo y no quiero que estes triste por decírtelo. Te lo digo porque la mayor parte de mis temores, o al menos el peor, está ahí entre todas tus palabras. La locura. Te lo digo porque el remedio frente a esto, la manera de hablarla frente a frente, la forma, la mejor forma, la tienes entre tu corazón y tus dedos y nos la muestras aquí todos los días.

Tus sentimientos, mientras hablen con tanta valentía, la locura estoy segura de que se irá rindiendo.

un beso enorme, valiente

goloviarte dijo...

te invito a participar en mi modesto blog de directorio y votación de otros blog http://aquiestatublog.blogspot.com
te conocerán un poco mas y podrás disfrutar con otros blog
soy un particular en esta aventura,no una empresa y visito muchos blog para invitar
pero si consideras que esto es spam,te pido perdón y disculpas,por cierto si tienes algo de estrés,mira en mi blog algo de publi,relaja

38 grados dijo...

Tienes un pequeño regalo en mi blog. Deseo con todo corazón que te guste.

Un achuchón muy muy muy fuerte.

Elbereth dijo...

Hola Spender La impotencia ante la locura, ante la demencia es frustrante, paralizante.

No hay respuestas y las preguntas te aseguro que van desapareciendo con los días.

Un abrazo!

Elbereth dijo...

Isilrod Me apunto la película, Isilrod...no lo dudes..

Y me llega el abrazo, y no sabes cuánto lo agradezco.

Gracias por estar ahí.

Recibe mi abrazo...por favor.

Elbereth dijo...

Alex No es Alzheimer...bueno en realidad los médicos no saben que es. Cuando llegas a la edad de 72 años, parece que a nadie le importa mucho lo que te ocurra. Y tú conoces el vacío legal con las enfermedades mentales. Y la pasividad de los médicos al respecto. O al menos eso es lo que estamos viviendo.

Y tienes razón, mi silencio se debe a estar todos los días en "jaque" con mi padre. Cada día ocurre algo, cada día es un susto, cada día te hace sentirte impotente.

Muchas gracias Alex, hermano mío, por preocuparte...no doy para más...No enciendo el ordenador estos días, porque no tengo fuerzas. Perdonadme.

Un beso y un abrazo muy fuertes.

Elbereth dijo...

38grados A ti entonces no tengo que explicarte lo que es. Y ojala no tengaís que vivirlo ninguno de los que estaís aquí.

Lo has descrito muy bien. Pero además está la parte afectada de los que viven el día a día con ellos, y terminan de alguna forma, enfermos también.

Ayer mi padre, se escapó de casa. La policía lo encontró.

Muchas gracias por el regalo en tu blog. Me pasaré a recogerlo. Ha sido muy cálido, saber que te acuerdas de mí.

Un achuchón enorme. Y gracias de nuevo.

Elbereth dijo...

Hola Alfredo...¿sabes que es lo peor? que cada día está uno más cansado, porque todos los días ocurre algo...y llega un momento en el que sientes que no puedes más, que no quieres que te vuelvan a llamar para contarte más cosas.

Una enfermedad incurable, en la que a lo mas que puedes aspirar es a estar sedado...

No sé que decir, salvo darte las gracias como a todos vosotros, por vuestra generosidad.

Un abrazo muy grande. (espero que los exámenes hayan ido bien)

Elbereth dijo...

Hola malita mía ¡cuánto me haces sentir!

Gracias por estar ahí, por seguir apoyandome con tus palabras.

Pero soy realista,la demencia (supuestamente derivada de un Parkinson), el deterioro cognitivo, no se curan. Da igual que tengas 72 años, como es el caso, o 30, la medicina sigue estando en pañales en cuanto a enfermedades mentales se refiere.

¡Ay perdoname! Menuda charla médica...creo que me refugio en los datos, para dejar a un lado el aspecto emocional. Salvo cuando escribo...es mi forma de salvarme, como tú muy bien dices.

Un beso enorme...pequeña mala.

Elbereth dijo...

Goloviarte Gracias por la invitación. Un saludo.

Alfredo dijo...

Gracias a ti por demostrarme que existe gente con corazón. Sobre la demencia que describes, creo que algo sé. Y algo de eso hay en el comentario que hizo 38 grados y en tu post, por eso soy especialmente sensible a vuestra situación, sobre todo porque lo viví intensamente a través de mi madre (que fué quien peor lo pasó durante aquella época, sin lugar a dudas). No deseo contarte más sobre el tema.

Los exámenes van bien, gracias. Me queda uno (¡yupi!). Otro abrazo fuerte para tí.