Hay días...

21 feb. 2008


Hay días en los que no puedo. Días caídos, como torres de naipes ante la patada de un desconocido.

Días en los que a pesar de tener cosas que decir, no tengo ganas de hacerlo.

Y con el anochecer, amanece la sinrazón más temida.

Y es como si tuviera que ir a una batalla cruenta y apocalíptica, ataviada con un cubo de arena de playa por casco y un rastrillo por espada. Ridículo y mortal.

Y me yergo sobre una explanada yerma, donde las estrellas y la luna han sido violadas, donde el viento es augurio nefasto de tristezas, donde el valor se encoge hasta rendirse sin condiciones a la cobardía maestra.

Y sé que muero sin derramar ni una gota de sangre, sólo lágrimas saladas que una tierra carnívora atrapa en sus sucias fauces.

Y despierto de mi pesadilla...

¿Pero ese es el final?

10 comentarios:

by Alex dijo...

Con estas pesadillas....joder...mejor te quedas en mi casa toda la noche...
Venga...ponte comoda, en el suelo encima de la alfombra, como a tí te gusta.....ponemos cien cojines de colores y encendemos una vela con olor a flores...Te pongo musica de Loreena Mckennitt y te leo en voz bajita el cuento o la leyenda que tu quieras....
Por la mañana, cuando quieras cojes esa nube que te lleva de vuelta a casa.....pero puedes volver por aquí cuando quieras....es tu casa.....
Besos cariñosos, caricias suaves.

38 grados dijo...

No todos los días vemos el cielo del mismo color. Yo también ando varios días revuelto, pero sé que solo son mis propias pesadillas, que el cielo es azul, que el viento es puro y refrescante, y que soy yo el que me empeño en verlo todo sucio y desafiante.
un besote

Alfredo dijo...

Hasta los mejores guerreros con las mejores armas tienen momentos como el que describes. Pero aunque los veas como cubo de arena y rastrillo, tus armas son en realidad un yelmo indestructible y Excalibur. Y si sigues sin verlo, mando ahora mismo un corcel blanco que te lleve un instante a beber del lago donde yace aquella dama, para calmar tu sed y tu espíritu y volver al combate con más energías.

(Con todo mi respeto hacia los Ciclos Artúricos que tanto admiras. Un abrazo).

Enredada dijo...

son días, y pueden durar un poco. La manera en que se ven las cosas cambian, las pesadillas se transforman en sueños y lo amargo en dulces...
abrazos

Elbereth dijo...

Hola...Alex... ¿Cómo va nuestro Trasgú? jejejeje...

¿Sabes lo peor de las pesadillas? ¡Que a veces son reales! :)

Pero voy aceptarte esa invitación, corriendo además. Voy a extender los brazos y voy a echar a volar, en unos minutitos me presento en Asturies, contigo.

Creo que nunca te lo he dicho, pero me encanta que me lean cuentos, historias, leyendas antes de dormir. ¡Realmente soy muy pequeña! ¿verdad?

¿Nos vemos en un ratito, sí?

Un beso cálido y agradecido.

Elbereth dijo...

Buenas noches...38grados He podido leer en tu blog, el estado de ánimo al que te refieres, pero también me pareció que estabas mejor hoy. ¿Me equivoco? ¡Espero que no!

Y aunque suene terriblemente pesimista, creo que las pesadillas son tan reales como los sueños. Hay tanta noche como día en nuestras vidas. A parte iguales. Quizá, sólo quizá, la solución sea aceptarlo, y dejarse llevar.

No lo sé. No tengo ni la más remota idea.

Un beso muy fuerte. Cuidate.

Elbereth dijo...

Alfredo, amigo GRACIAS. Es una suerte para mí haberte conocido, aunque sea de esta manera.

Tu memoria es fantástica. Sí, admiro mucho los ciclos Artúricos. A veces, soy tan soñadora que hasta los echos de menos. :)

Y te he hecho caso, Alfredo. He ido hasta el Lago, y en silencio he rogado.

¡Ojala pudiera cruzar las nieblas en esa barca y llegar hasta Avalon!

Hermoso sueño. Y muchas, muchas gracias.

Un beso muy grande.

Elbereth dijo...

Hola Enredada ¡Muchas gracias por tus ánimos! Eso espero, en eso confío, que después de la noche, viene el día.

Un abrazo.

Aldabra dijo...

Tienes un blog delicioso. Da gusto entrar en él.

Un saludo, Aldabra.

Elbereth dijo...

Gracias, Aldabra me pasé por tu blog...espero que nos volvamos a encontrar.

Un saludo!