Confía en mi...

1 mar. 2008

Ken Auster's



La tarde atraviesa la casa. Camuflada en la brisa fresca que arrastra el mar, escondida en los finos visillos. Ha comenzado la primavera, joven e indecisa aún, con rastros de invierno durante la noche.

El salón de la casa es sencillo: muebles elegantes y sobrios de madera, lo que corresponde a una casa de fin de semana en la playa. Hay un jarrón de cristal con un ramo de flores silvestres sobre una mesa, la mujer inhala su perfume desde el sillón. Necesita coger fuerzas antes de empezar.

Tiene los brazos apoyados en el pasamanos, y sin haber comenzado a hablar, ya se siente cansada por haberlo hecho. El tic-tac del reloj de pared suena rasposo y monótono.

--No quiero que esto se vuelva a repetir. Tienes que confiar en mí, ¿entiendes? Las cosas que estoy haciendo --aunque a ti no te lo parezcan--, son por tu bien.

--¡No puedes controlar mi vida! ¡No tienes ningún derecho!

--No permití tu acceso a la cuenta para que la vaciaras. Fue un voto de confianza. Un voto que has traicionado.

Silencio. Las dos se miran, saben que no llegarán a ningún acuerdo. Entonces, ¿para qué repetir la discusión? Se suceden una serie de acusaciones y reproches, gastados, que las dos llevan a cabo como un viejo ritual. Quisieran parar, pero no pueden.

--¿Salimos a dar un paseo?

La otra calla, y sigue sentada con un gesto de obstinación en los labios.

--¡Oh, vamos! ¡Soy yo la que tiene que sentirse enfadada, soy yo a la que has robado! Salgamos fuera de una vez. Y coge una chaqueta, o te resfriarás. La noche se echa deprisa en este tiempo.

Las dos mujeres se descalzan para andar por la playa. La más joven lleva un vestido suelto, de pequeñas flores y, mientras van andando, se recoge el pelo en un rápido y resuelto movimiento. La mujer más mayor la mira.

--Eres hermosa, más que yo cuando tenía tu edad.

La joven sonríe y se encoge de hombros. Van a hacia la orilla dejando que las tímidas olas toquen sus pies al caminar.

--Voy a tener que quitarte la tarjeta de crédito. Lo lamento de veras, pero no me dejas otra opción.

--Eres una mala hija.

--Y tu una madre con una compulsión incontrolable por las compras, y sin pensión, que vive gracias a mí.

--No pienso ir a vivir a una residencia de ancianos. ¡Que lo sepas!

--Y yo no pienso quedarme sin ahorros, eso también creo que debes saberlo.

La anciana bufa por lo bajo, y su hija le coloca protectoramente la chaqueta.

--Andemos un poco más, hoy hace una tarde preciosa.

--¿Tanto dinero te quite, hija?

--He pedido prestado para pagar la luz, madre.

Las dos suspiran a la vez, involuntariamente. Se dejan calentar por los tibios rayos de marzo.

10 comentarios:

by Alex dijo...

Joder, que paciencia tiene la hija...Cuanto cariño demuestra por su madre....pero no debería darle otra vez la tarjeta de credito....sería la ruina....jajajaja
Que peligro tiene la madre, con la tarjeta, sola de compras por Madrid....jajaja
La confianza no es inagotable....tambien tiene un limite....¿verdad, Elbi?...
Un Besote, reina.

Elbereth dijo...

Alex estamos sincronizados...estoy aquí.. Y es verdad la confianza tiene un límite y sin embargo, mira tu por donde, creo que hay que hacerla ilimitada, siempre y cuando no nos arrastre.

Dar un voto de confianza es una muestra de amor, darlo por segunda y tercera vez, es verdadero amor. Y al fin y al cabo,...digo yo...¿qué importa que nos engañen un poquito? :)

La verdad es tan maleable...quizá haya cosas más importantes que ella en las relaciones.

Un beso, guapo!!!! ¿te han comentado ya muchos hombres? ;)

Maribel dijo...

Siempre sorprendente, Elbereth. Cuando esperaba a una jovencita, resulta que es una anciana.

No son aburridos tus relatos, no. Lo mejor, tal vez, la delicadeza y ternura con que abordas temas siempre preocupantes.

Estoy de acuerdo contigo, el amor es dar, aún cuando lo que se recibe a cambio es poco grato a veces.

Muy bonito :)

by Alex dijo...

Ufffffffff, Elbi....soy muy escorpio....me cuesta mucho poner la otra mejilla...
Se que no es bueno, pero me resulta muy dificil olvidar cuando me hacen daño....desconfio de las personas que me traicionan....
El olvido depende del "tamaño" del dolor causado....cuando el dolor es muy grande, me resulta muy dificil olvidar y perdonar...
Creo que de alguna manera tienes que distinguir entre las buenas y malas personas que te rodean....no puedes tratar a todos por igual....al bueno le das todo el cariño que se merece y al malo alejarlo de ti...
Menudo rollo, para decirte que no creo que me comenten muchos hombres....jajajaja....
Un besazo....guapa...

Elbereth dijo...

Gracias,Maribel y buenas noches...

Cuando escribo demasiado a menudo me parece que me repito; ¡bueno que corcho es que me repito!...Imagino que es inevitable pero no por eso me dejo de sentir mal.

Gracias por esas palabras.

Y sí, creo que amar deber ser un acto sin condiciones. De lo contrario quizá solo se esté intentando amar o creyendo amar.

Aunque cada persona concibe de una forma diferente el sentimiento. Lo bueno es encontrar la o las personas, con las que uno pueda compenetrarse sin pensar en lo que se dá o en lo que se recibe. Un acto espontáneo y continuo.

Un beso y buena noche :)

Elbereth dijo...

Hola de nuevo Alex ¿Sabes una cosa? Me gusta que nos contestemos más de una vez a través de los comentarios. Significan algo para nosotros, no son un mero trámite.

Ja,ja,ja, ¿eres muy escorpio? ajá...bueno eso significa que yo soy ¿muy cáncer? :) no creo que se trate de eso.

Pues yo olvido, y decididamente con excesiva facilidad. Antes no era así, hace años me refiero, pero ahora me doy cuenta que puedo pasar página sin ira.

Ademas las circunstancias cuentan, hay atenuantes, y agravantes, con intenciones y sin ellas... :) Y sobre todo...¡quien no ha hecho daño a otro! Eso no pretende ser una disculpa, sólo aceptación de los hechos.

¡Por descontado que no vas a tratar a todos por igual! Pero el rencor no conduce a ninguna parte. Distinguir quien te puede hacer bien o mal y tomar tus medidas preventivas, obvio. Y si no nos damos cuenta a tiempo, pues aprender para la próxima.

La mayoría de las veces, son nimiedades las que provocan catástrofes. Eso es alarmante.

Y bueno...todo esto para decir....que eres un hombre que sale muy bien en las fotos sin gafas y que da igual que te comenten hombres o mujeres. :)

Otro beso grande para ti. Ya debería estar en la cama...:)

by Alex dijo...

Gracias mil, por tus piropos sinceros, pero soy consciente de que ya no soy un chico joven y apuesto.....jejejeje....me conformo con ser un hombre que conserva algo de atractivo....
Tus piroposn, hermanita, me derriten.....jajajaja
No me preguntes que hago a estas horas levantado.....ya sabes que me gusta mucho bailar.....acabo de llegar y todavia tengo la musica en la cabeza....jajajaja

Maribel dijo...

No, Elbereth, no quise decir que te repitieras, sólo que en tus posts siempre hay sorpresa y ternura. Y es muy agradable. Sigue así.

Feliz domingo, un beso :)

Elbereth dijo...

hola Alex jajjajaja ¡Pero hombre de dios que haces a estas horas levantadooooo! Ayyyy que se te va a quedar el cuerpo desencajado de tanto bailar!jjajaja. Eran piropos sinceros, eso ya lo sabes, a partir de ahora ya sabes: sin gafas oscuras por la vida.

Un abrazo. ¿Estarás ahora durmiendo?
XD

Elbereth dijo...

Hola, Maribel :) gracias, pero en realidad es muy difícil no repetirse...¿ves, por ejemplo, ahora mismo? :)

¡Qué rápido pasa el fin de semana! Creo que debería haber al menos dos días más no laborables, algo más equilibrado. :)

Un abrazo.