Indumarl

31 mar. 2008

Nunca olvido las colinas de Indumarl. Salimos de la ciudad al amanecer, en el camino me quedé dormida a causa del traqueteo del coche y el ronroneo del motor. Dulces sueños, en los que la mente y el cuerpo viajan a la vez.

Para cuando quise abrir los ojos cruzábamos un valle verde, revestido de árboles centenarios, sobrevolado por águilas majestuosas que aparecían y desaparecían tras las nubes. El sol brillaba limpio, y las sombras que arrojaba se movían ligeras a causa del viento. Apoyé el brazo en la
ventanilla, por un segundo sentí como si un animal me rozara. Un pinchazo, después un escozor, y en mi piel apareció una pequeña marca. Soplé para aliviar el picor y la olvidé.

Indumarl era un pequeño pueblo del valle, escondido y olvidado por todos. Cuando llegamos nadie se volvió para mirarnos. Los viejos, sentados al sol, siguieron con sus conversaciones; los niños con sus juegos de persecución, las mujeres tendiendo la ropa. Fue extraño, como si no fuéramos forasteros, a pesar de ser la primera vez que lo visitábamos.

La mujer nos condujo hasta la casa. Abriendo de par en par las ventanas, nos mostró donde teníamos las sábanas, los cacharros de cocina, y el hermoso jardín en la parte de atrás. Se despidió rápidamente, marchó en silencio con una sonrisa. Me quedé sola en la casa. Los demás se fueron a explorar, movidos por la excitación del primer día.

Estaba en la cocina cuando sentí que alguien pasaba por detrás de mi espalda. Un olor fuerte se extendió por la habitación. Tuve un escalofrío, pero un sexto sentido me impidió moverme del sitio. En un impulso abrí de par en par las ventanas, la sensación desapareció y la olvidé.

La siesta fue dulce, como una primera caricia. Me eché a dormir encima de las sábanas, con las persianas a medio levantar. Desde la cama se podía ver todo el valle, y el rumor del río llegaba a mis oídos. Nada más. Como si todos los habitantes del pueblo se hubieran puesto de acuerdo para irse a dormir. Los únicos sonidos eran los que nacían de la Naturaleza, asemejándose a una nana que me deslizó suavemente en los brazos de la inconsciencia. Antes de cerrar los ojos, oí que la puerta de la habitación chirriaba. Abrí despacio los ojos, pero no vi nada, y lo olvidé.

Cuando desperté estaba sóla. El atardecer estaba próximo, y el olor de la fruta colgando de los árboles entraba a ráfagas por la ventana, era imposible quedarse en la casa. Con el corazón palpitando por una extraña emoción, me calcé y salí en respuesta a una ancestral llamada.

Me crucé con personas que me saludaron afablemente para luego seguir con su quehacer, como si yo formara parte de sus vidas cotidianas. Los perros me seguían un rato, agasajados por mis caricias, y al poco se volvían a las puertas de sus casa. Custodios leales.

Ascendí la colina más alta de Indumarl y pude ver el sol cayendo despacio sobre los bosques, oí como esa estrella gigante se posaba sobre la copa de los árboles. Me senté allí arriba, respiré hondo y comprendí que había lugares intocables, espacios físicos donde el tiempo creaba una barrera para hacerlos impenetrables a la oscuridad. Refugios del alma cansada.

Entonces, una sombra cruzó por detrás de mí. Volví a notar su agrio olor, y escuche su jadeo. Me volví despacio y la vi. Una hiena me miraba desde lo alto de una roca, sonreía. ¿Pero acaso no han sonreído siempre las hienas?

—¿Qué quieres?

—Es la hora. Sígueme.

—Te equivocas, es tu hora, y ya me has seguido.

Y entonces le devolví la sonrisa.

26 comentarios:

Spende dijo...

O llegué tarde a tu anterior post, o en el momento exacto para el nuevo. Quiero pensar que es lo segundo. Y otra vez te doy las gracias por hacerme escapar de estas cuatro paredes durante lo que duran tus líneas.

Elbereth dijo...

Spender..GENIAL ...Me encantan estos momentos en los que coincidimos...en este mundo...Es casi como si pudiéramos tocarnos...¡Fantástico! :))))

Llegaste en el momento exacto. :)))

Gracias a ti, de veras. Es como si hubieras hecho magia...

Gustavo Camacho dijo...

Podría comentarte de muchos modos este post, pero creo que el epígrafe de Necesaria, es suficiente:

Mi problema quedó de manifiesto cuando comprendí que en cada entramado de esta red existe la posibilidad de ganarle un minuto más al "uno mismo muerto" que engulle con prisa y retraso lo que voy intentando ser y hacer. Ojalá lo logre por el resto de mi vida..."

Quizas en esa curva resida el secreto de la vida. La curva que nos pone en un momento, del lado correcto que se anticipa a lo vital, desde lo vital. Me gustó mucho este post. Te felicito y admiro.

Anónimo dijo...

Claro, elbereth. Desde el primer momento todo estaba preparado para el gran final.
Nunca has sentido que algo bueno iba a pasar?, o que ibas a conseguir algo bueno?, o... o que en medio de un gentio buscas a alguien y en tu interior sabes que lo encontrarás... y vas y lo encuentras?
Hay momentos propicios que cielo y tierra se juntan para hacer frente a aquello que quiere hacernos daño. Y justo en esos momentos, no hay nada mejor que mirar cara a cara a la hiena y devolverle su sonrisa.... Y a joerse!!! ...ella, eh? (jejejeje)
Buen texto y ameno.
Saludos
Guillermo

by Alex dijo...

Jajajajaja....estoy seguro que la hiena se quedó "pasma"....
¡¡¡Pa chula, mi niña!!!....jajajaja
Pues si....que se joda la hiena...
Sabes, hermanita..."las colinas de Indumarl", podrian existir de verdad....sería un sitio precioso para pasar un finde y descansar.
Sin nadie que te moleste....dormir la siesta placidamente....Un placer...
Siempre nos quedará poder imaginarlo con tus palabras y "descansar" unos minutos de este ritmo atropellado del dia a dia.
Por cierto....¡¡Angel de amor!!...ya sabes donde estoy....por supuesto...en la otra orilla....
¿Tambien te gusto en blanco y negro?...."Pos malegro".....jajajaja
Si no fuera por tí....con esos piropos que me animan todas las semanas....gracias Elbi....que a los tios tambien nos gustan los piropos, ¡¡¡redios!!!.....jajajaja
Un besazo...otro besazo...y otro...y muchos mas....

Pedro Chincoa dijo...

Desasosegadamente bonito. Me gusta volver a este espacio, encontrar abierta la ventana y notar como un aire fresco se asienta vigilante, y sonríe inteligentemente a las hienas.
besos.

Maribel dijo...

Me gustan los mundos que construyes, Elbereth, y la manera en que nos trasladas a ellos.

Gracias mil.

Un beso :)

Aldabra dijo...

Un texto muy conseguido, Elbereth... nos recreas en un mundo dulce para luego crear un final rotundo y desconcertante.

Una hiena, nada más y nada menos... con esa sonrisa maliciosa...

Bicos y que tengas un buen día,
Aldabra

Enredada dijo...

Elbi, pude estar en Indumarl, observar el paisaje... oler los aromas de frutas...
Me haces viajar con tus escritos... volar a lugares mágicos, y soñados.
El final me gustó, no llegó la hora de ella... noooo esa sonrisa lo dijo todo.
Bello mi Elbi, como todo lo que escribís...
Amiga mía TE QUIEROOOOOOOOOOOOO
infinitos besos

Enredada dijo...

Estoy con vos...
y que todo siga bien
te quierooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!

by Alex dijo...

Hermanita.....¿Te has quedado en las colinas de Indumarl?....
Si te molesta la hiena, me acerco en un momento y me la cargo....yo no ando con juegos....Zassss....rápido como un relampago y una hiena menos....jajajaja
¿Que, jugamos al escondite?....
Te acuerdas....de pequeña.
Yo me acuerdo...apoyaba la cara en los brazos, para no ver....y empezaba a contar....1....2....3....4.......10....allá voy....
No te escondas más, pequeña, que es la hora de cenar.....

Enredada dijo...

Elbi, se que te vas aenojar un poquito.... pero deje una huella para vos amiga... espero que la busques...
te quieroooooooooooooooooo!!!!

Enredada dijo...

Elbi, se que te vas aenojar un poquito.... pero deje una huella para vos amiga... espero que la busques...
te quieroooooooooooooooooo!!!!

Isaac González Toribio dijo...

Has creado un mudo acorde con un final perfecto. Siempre es un placer leerte. Bicos

Aldabra dijo...

¡Elbereth! ¡Elbereth!...

Venga, ven... deja ya Indumarl... venga, Elbereth... tenemos que seguir... nos queda todavía un largo camino por andar...

era broma...

solo pasé para dejarte un saludo y mucho besiños.
Aldabra

Nochestrellada dijo...

Me encanta tu espacio...
bello en imágenes...
en palabras...
en sentimiento...

un placer detenerme aquí...

un beso

Elbereth dijo...

Hola Gustavo Gracias, Gustavo. En realidad...bueno no sé nada. No sé que es lo esencial y lo que no lo es. O quizá sí lo sepa.

Me alegra saber que te ha gustado gracias. No me había fijado en el epígrafe de Necesaria. Miraré con atención.

Un saludo.

Elbereth dijo...

Hola Guillermo En estos momentos yo utilizaría tus mismas palabras pero para decir que todo que todo está preparado desde el primer momento para el gran final: la muerte.

Sólo que olvidamos, olvidamos que vamos a morir, que los que queremos mueren. ¿Por qué si no lo hiciéramos así como vivir?

Siento no haber contestado antes a los comentarios. No podía. Ahora tampoco puedo, pero lo hago.

Hay todo tipo de momentos en los que parece que los "elementos" se aúnan para hacernos...felices o desgraciados. Sí, de acuerdo contigo.

Gracias, me alegra mucho de que te resultara ameno.

Un abrazo.

Elbereth dijo...

Hola Alex, mi hermano Ya estoy aquí, pensé que si no me decidía de una vez por todas a venir, no lo haría nunca.

Dana ya se fue. Ayer. Todo el mundo espera que no llores, o que no demuestres lo que te duele, o no comprende que por un perro se pueda sentir tanta pena y vacío.

¡Dios, perdóname! Vuelves a hacer de mi psicoterapeuta...Es que he leído tu comentario, y no tengo forma de contestar a él. Ahora tengo la sensación de que la hiena salta sobre mí, antes de que yo me dé cuenta.

Sé que no se podía hacer otra cosa, sé que era lo mejor. Pero...bueno mejor me callo, tu sabes.

"Nunca olvido las colinas de Indumarl, ni a mi Dana correr por ellas, delante de mí!

Y GRACIAS, Alex...muchas gracias por todo, por todo.

Un beso enorme, uno sólo con un gran abrazo, para un gran hombre.

Elbereth dijo...

Hola PedroMe alegra verte, y aún más saber que disfrutas con los retazos que dejo en el blog.

Un abrazo y muchas gracias.

Elbereth dijo...

Maribel Gracias a ti, por tu serenidad, por tu constancia en visitarme, por tus siempre cariñosas y reconfortantes palabras.

Para mí significan mucho.

Un beso :)

Elbereth dijo...

Hola Aldabra Lo primero de todo: gracias, MUCHAS GRACIAS. Por pasarte y animarme a regresar. Me está costando mucho.

Me siento vacía. Seguramente uno siempre lo está, pero lo llena --como es mi caso-- de palabras, de acciones, viajes, libros, Y AMOR. Y cuando alguien a quien quieres se va, recuerdas que estás solo, porque no es que no lo supieras, es que lo habías querido olvidar.

Cada uno de nosotros nos aferramos a una tabla de madera en este naufragio. Dana era más que una tabla, un barco para mí. Sé que muchos no entenderán pero los que han tenido un amigo como ella, esos sabrán.

Muchas gracias, de nuevo y un fuerte abrazo. Nos vemos en tu blog.

Elbereth dijo...

Rox, mía ¡Acabamos de cruzarnos! Justo empezaba a escribirte y veo el comentario en el blog.

Te quiero. Y hoy no me da ninguna vergüenza decirlo, te quiero mucho, amiga. Y gracias, muchas gracias.

Yo quiero creer que donde quiera que esté, está bien, necesito creerlo. Porque ella siempre fue un poco asustadiza. La encontraron abandonada con su madre y sus hermanos...y...bueno yo me pasaba el día protegiéndola. Y ahora... bueno..

Eres muy buena conmigo...no sé como agradecer todo ese cariño que me das y que necesito y que me ayuda a desahogarme. Porque necesito sacarlo fuera...


Te quiero Rox...¡que suerte el haberte conocido! Hoy hace un día precioso acá. Muchos besos, pequeña Rox, tantos como granos de arena en una playa.

Elbereth dijo...

Gracias Isaac Valoro mucho tu opinión, saber que te gusta me llena de confianza.

Un abrazo.

Elbereth dijo...

Hola Noche Estrellada Tienes un hermoso nombre, y agradezco mucho tus palabras.

Un abrazo.

Aldabra dijo...

¡¡cuanto lo siento Elbereth!!... lo siento mucho por ti, porque sé que sufres y que te duele...

no sé qué decirte, sólo que estoy aquí y que cuentas con mi apoyo.

besitos.
Aldabra