Uno a uno...

26 mar. 2008

Nadie sabe que hacen allí. Se miran unos a otros con miedo, algunos se atreven a preguntar en voz alta, pero sus voces retumban en los capiteles, huyendo por la bóveda de cristal destrozada.

Yacen cadáveres a su alrededor. Algunos sujetan a sus mujeres en brazos, otros a sus hijos, otros se cogen los brazos y se balancean hacia delante y atrás, en un rezo desconocido.

—¿Cómo hemos llegado hasta aquí? —grita un hombre vestido con un traje, ahora destrozado, la camisa hecha jirones y la corbata colgándole ladeada. Se ha puesto en pie y se gira para ver si alguno de ellos le responde.

Todos esquivan su mirada. Una mujer de pelo blanco se mesa los cabellos, mientras sostiene sobre su regazo el cadáver de su marido. Pronuncia su nombre una y otra vez. Alguien la manda callar bruscamente, pero ella no cesa en su intento de despertarle.

Una niña está sentada en medio de varios cuerpos caídos. Agarra con fuerza una muñeca, y entre hipo e hipo, balbucea su nombre y pregunta por su madre. Nadie se acerca a ella.

Pasan las horas. El sol no se ha movido, es como si lo hubieran fijado con chinchetas a un cielo de cartulina. Un niño se entretiene tirando piedras a los cristales de las ventanas, estos caen hechos pedazos, y al instante se recomponen de nuevo, sin darle tiempo a romperlos.

—Debe ser lo único que no está destrozado —. Es la voz de un viejo, que apoya su espalda contra una columna agujereada, tose continuamente.

El niño le mira y se encoge de hombros. Sigue tirando piedras.

Los relojes han dejado de funcionar, los móviles no tiene cobertura. Hace tiempo que un grupo de hombres y mujeres salió en busca de ayuda. No han vuelto.

De vez en cuando se oyen golpes que retumban en todo el edificio. Cuando ocurre, el silencio se adueña de la sala. Todos aguantan la respiración, pero el latido de sus corazones atemorizados no puede ocultarse, y les delata. Detrás de esos golpes hay una presencia que olfatea su miedo, que lo saborea desde su madriguera, que acecha.

Se han puesto de acuerdo y hacen turnos para dormir. Sin agua, sin comida, no durarán más de dos días. Aún así, se organizan. Nadie habla de los que se fueron en busca de ayuda, nadie se ha vuelto a ofrecer para salir de allí.

Detrás de una de las gruesas columnas han puesto abrigos, pañuelos, han hecho un apartado. Allí hacen sus necesidades. El hedor del orín, los vómitos y las diarreas que algunos sufren, ha comenzado a ser insoportable. Poco a poco, se han ido trasladando a la esquina contraria. Sólos los muertos no se han movido.

Y de pronto: luz en el agua. Viento agitándoles el pelo. Olor a leña quemada, a tierra mojada. Risas de niños cruzando un río, nubes jugando a la gallinita ciega con el sol de primavera. Pájaros bailando sobre la pista del cielo, izquierda, derecha, y vuelta.

Y la mujer.

Allí está. De pie, con sus ojos avellana mirando de hito en hito a todos. Comienza a andar por la marea humana que reposa en el suelo. A su paso va llamando a cada uno por su nombre, tendiéndoles la mano y ayudándoles a levantarse, sin pararse, lo justo para ponerles en pie.

Después les pide que cierren los ojos y sonrían.

Cuando vuelven a abrirlos, unas inmensas puertas de madera están abiertas de par en par ante ellos. El viento les azota la ropa, y el mar obliga a abrir los dedos a ese puño que tenía sus corazones encogidos.

Sin mirar atrás, van saliendo de uno en uno, de dos en dos. Abrazados, cogidos de la mano, con la cabeza erguida y un trasplante de vida.

La mujer queda allí de pie, con los muertos. Uno a uno les cierra a todos los ojos.

19 comentarios:

Maribel dijo...

"A su paso va llamando a cada uno por su nombre, tendiéndoles la mano y ayudándoles a levantarse, sin pararse, lo justo para ponerles en pie."

Es lo que tú haces, Elbereth, y por lo que no tienes derecho a decir que no eres de valor.

Besos :)

Aldabra dijo...

Elbereth, cariño... lo que has escrito es muy muy triste... entiendo que a veces uno necesita escribir esas cosas pero, Elbereth... tiene razón maribel...el final de tu relato aunque puede que resulte acorde al texto no es justo... sí, opino como maribel...

o simplemente "la mujer a su paso va llamando a cada uno por su nombre para anunciarle personalmente que ya pueden irse de allí... que los niños se vayan con los mayores... que los anciones se apoyen en otras personas... que se vayan... el encierro ha terminado"...

hasta mañana,
Aldabra.

Diana dijo...

Elbereth, ¡me ha encantado tu historia! ¿Has presentado algo alguna vez a un concurso literario? ¡Creo que deberías intentarlo! ;O) Un abrazo

Enredada dijo...

Elbi, amiga,
Aldabra tiene razón... es tan triste... tu texto es maravilloso, como vos, per porqué la muerte acechando? porque esa dulce mujer los toma y los lleva a la salida de ese lugar tremendo, protegiéndolos de todo?
Amiga,
Vos me ayudas y me ayudaste, yo estoy para estar con vos,
quiero leerte alegre, quiero leerte Elbereth,
porque sos vida,
porque das vida
y porque sos "ÁNGEL"
te recontra mil quierooooooooooo!!!!!!!!

Spender dijo...

Creo que es uno de los relatos más duros que has escrito...pero siempre consigues tener una línea mágica en la que cobijarse para que el miedo no me venza.

:)

by Alex dijo...

.....y...Que miedo me ha entrado al leer este post...parece el relato de...¡¡¡El dia del Juicio Final!!!....
Elbi,¿Crees que estamos preparados, para ese dia?.....¡¡Yo, no!!.."telojuroynotemiento"...jajajaja....Ni siquiera pienso en ello....
Pero, si he pensado en la muerte algunas veces y no resultó muy agradable, soy muy fragil en ese aspecto....la temo,porque creo que siempre gana,solo tiene que esperar...pánico me dá la "hijaputa".....jajajja...espero que se olvide de mi en muchos años...
Bueno, hermanita, no estamos "pa tirar boladores" de alegría....ya lo sé...y me dejas impresionado de nuevo....incluso un relato como este, consigues mi atención y lo mejor de todo...consigues transmitir sentimientos, imagenes, sonidos, olores (que asco..jajaja)....un estupendo "relato negro".
Elbi, cariño,creo que podrias ser muy buena en novela negra o de ciencia ficción....pero, nunca me haces caso.....tendrias que escribir una novela negra......y te lo digo en serio....¿ok?.
Mil besos.....hermanita.

Gustavo Camacho dijo...

Lo inevitable siempre es invisible.

NOTA: Pasa por necesaria, hay algo que espero te dé una visión.

Anónimo dijo...

Hola elbereth, soy Guillermo... sí, el Travieso, el que escribe en el blog de aldabra.
Pues... me ha gustado tu relato, porque le veo la esperanza final que ninguno debemos perder ante la adversidad. Por muy mal que vayan las cosas, por muy negro que se vea el futuro, la vida nos llama a cada uno por nuestro nombre y nos dice que sonriamos, que riamos y seremos libres, que ya se encargará ella de enterrar a los que se abandonan en el fracaso... más bien, ellos mismos son los que se entierran solos.
La vida es llanto, porque con el llanto nacemos, pero tb. es risa, aunque a mí me gusta más una sonrisa, para saber vivir y mejor morir.
Sí, me ha gustado.
Y permíteme que desde aquí, salude a aldabra.
Bicos, aldabra.

Noelia dijo...

llegué hasta aqui de casualidad

y de repente me encontré con que no podía irme asi nomás...

Aldabra dijo...

¡¡que tengas un buen fin de semana !!

¿está vencida esa recaída?... espero que sí, de corazón

bicos,
Aldabra

Elbereth dijo...

Maribel Gracias, pero..bueno...yo necesito sacar de mi cabeza todas esas imágenes y emociones.

Es por eso que escribo así. Es mi terapia individual.

Imagino que todos tenemos valor para los otros, para algunos, en mayor o menor medida. Pero, Maribel, no creo que saber eso nos ayude en ciertos momentos.

Pero gracias, gracias.

Besos.

Elbereth dijo...

Hola Aldabra Bueno...lo es...pero no tan triste. En serio, he escrito cosas mucho peores...¡qué cosas digo! Aquí te las dejo...

Pedestales vacíos

Sublevación

Sobrevivir a la locura

El final no es que resulte acorde con el texto, es que es la realidad. Morimos, morimos y muchos seres humanos no tienen quien les cierre los ojos. Es terrible, sí, pero es real.

Cuando escribo, lo hago como le he dicho a Maribel, para exorcizar, para salvarme a mí misma de mi misma. No puede haber concesiones.

No os lo toméis a mal, pero no había otra forma de escribirlo.No para mí.

Muchas gracias...yo también espero que tengas un buen fin de semana. La recaída sube y baja. Esperemos que baje mucho y no vuelva a verle el pelo en algún tiempo. Esperemos.

Un fuerte abrazo. Nos vemos en tu blog.

Elbereth dijo...

Hola Diana Muchas gracias, de veras. No, no me he presentado a ningún concurso. Hasta el momento no me han interesado.

El blog hace las funciones del diván del psicoanalista. Es más barato...:))))

Un saludo.

Elbereth dijo...

Hola Rox...Enredadita Sí, es triste...lo sé...lo sé...ajajajjajaja

En eso estamos todos de acuerdo. :))))

No puedo eludir mi tristeza, ni mi dolor físico, ni mi muerte.

Si en mi blog no hablo del día a día real..del mundo exterior...es porque me duele demasiado. Escribir así es para mí la forma de convocar toda esa oscuridad de ahí fuera real, en la que las injusticias, los asesinatos, las guerras, violaciones, hambre, sacuden y entierran al mundo inexorablemente y combatirlos.

Gracias por tanto amor, por tanta luz. Sé que soy pelmaza, o seca, o no sé...¿rara?...¡Qué más da!...

No me siento un ángel, Rox, quizá caído...como mucho. :))))

Un beso muy muy fuerte.

Elbereth dijo...

Buena tarde, Spender ¿Por qué demonios os ha parecido tan duro? jajajjjaja ¡ Me estáis traumatizando entre todos! jajajjaj

Gracias. Y te digo lo mismo que a Aldabra...yo creo que he escrito cosas más duras. Sobre todo porque cada una de ellas era verdad. Estaba sacada del mundo exterior, real.

Creo que ninguno de los dos los habéis leído. Quizás alguno lo haga y después me de su opinión. Me importa.

Un abrazo.

Elbereth dijo...

Alex, hermano¡Cómo te quiero, demonios! jajjajajajaja Menos mal que alguien se lo toma así...me estabais dejando ya mala conciencia. :))))

Hermano mío yo desde pequeña tengo la mala costumbre de pensar en la muerte. No sé si fue por tanta novela gótica, tanto Valle Inclan, tanto Poe, pero demonios...no me quito la idea de la cabeza.

Ahora con los años...con mi padre...con mi madre...pienso en ella sin ningún halo de romanticismo. Pienso en ella y leches..yo también tiemblo como tú. jajajajaj

Jajajajja ¿sabes porqué lo de los olores? Tu como "especialista" médico entenderás...cuando el estómago está mal...cualquier cosa que huelas...uffffffffffff Mejor me callo porque sólo de pensarlo, me pongo ya mal....:S jjajajajajja Debe ser por eso que me gustan tanto el perfumen, para compensar.

Hermano mío, no quiero escribir "ná" de "ná". De hecho estoy más vaga que otra cosa. :)))))

Gracias, gracias, gracias, por ser ....COMO ERES, sin más, ni menos, y vaya usted a saber que quiero decir con eso. ajjajajajjajajajajja

Muchos besos, pero que muchos y buen fin de semana...¡a bailar!

Elbereth dijo...

Gustavo Muchas gracias, los regalos de este tipo siempre me sorprenden. Me dan bastante apuro y nunca sé muy bien que decir, aparte de dar las gracias por supuesto.

Le estoy dando vueltas a esa frase tuya...

Nos vemos en tu blog.

Elbereth dijo...

Hola GuillermoBienvenido, todo lo que viene de Aldabra es bien recibido...:)

Bueno, estoy contenta porque al menos alguien no me ha dicho eso de: ¡que duro y triste!...Eres muy positivo, mucho, la verdad. La verdad es que no sabía que quería decir con el texto. Me explico, porque me vais a tomar por más loca aún...

El proceso es así: me viene una imagen, luego una palabra o dos, una frase. Después me pongo delante del ordenador, e intento describirlas...y después...ellas solas se escriben...Casi nunca sé como voy a acabar los textos que escribo. ¡En serio!

Cada una de vuestras versiones, de vuestra forma de leerlo e imaginarlo...crea un mundo y otro, y otro, y eso es lo que me fascina.

Y en este caso tú te aferras, al párrafo de luz, al que yo también me aferre cuando lo escribí.

¡Vive Dios, que charlas meto! Parezco Sanchez Dragó...jajajajajjajaajjajaja Ay perdonadme, por favor. No me puedo dedicar a la literatura pero quizá a dar conferencias como esos "ex-presidentes" de Estado, sí. :))))

Y tu saluda lo que quieras. Esto no es como en la televisión, que no te dejan. :))))))

Muchas gracias por tu visita. Espero que volvamos a vernos. Un saludo.

Elbereth dijo...

Hola Noelia ¡Qué bonito eso que me has dicho! Muchas gracias!!!

Un saludo.