Campos de trigo negro

18 abr. 2008


Era una senda custodiada por campos de trigo negros.

Con cada paso que daba el camino se estrechaba, hasta desaparecer por completo. Invadido por flores, hierbas, plantas: grises unas, negras otras. No quise volverme para mirar atrás. No quería ver que había a mis espaldas. Cogí aire, y me adentré en aquella tierra agrietada.

El trigo era de piedra, a veces de acero. Cuando conseguía avanzar un paso, las espigas se arremolinaban detrás mío impidiéndome volver atrás. Las sentía duras, como lanzas clavadas en el suelo esperando mi caída.

La noche cayó sobre mi como un velo tosco. Vislumbré un árbol sobre un claro. Tenía que alcanzarlo. Si caía, rendida por el sueño, moriría empalada por espigas de trigo negro.

Cuando subí la pequeña y desnuda colina, las piernas me sangraban a causa de los cortes. Apenas podía moverme a causa de los hematomas que me habían provocado los campos.

Me dejé caer a los pies del árbol, apoyé la cabeza en su tronco y cerré los ojos. No había estrellas en el firmamento, no había luna, no había viento, sólo los campos de trigo creciendo.

Por unos instantes perdí la consciencia, quizá fueron horas, ¿quién sabe? Cuando desperté mi pelo y espalda estaban húmedos. Pensé que era sudor: la angustia habría escapado por cada uno de mis poros y habría mojado mi piel. Me equivocaba. Pasé mis manos por la nuca para secarme, pero aquello no era sudor. Era espeso, caliente, pegajoso: era sangre.

Me incorporé bruscamente palpándome en busca de cualquier herida. Fue en vano, nada tenía. En medio de aquella oscuridad densa y sofocante, miré el árbol donde momentos antes había reposado. De hojas carmesí, de ramas como venas hinchadas a punto de estallar. De su tronco manaba la sangre. Cientos de hilillos, como cataratas en miniatura, precipitándose al vacío.

Miré los campos de trigo negro y escuché como reían.

Levanté un muro a mi alrededor. Me encogí allí dentro esperando que se hiciera de día. Fue inútil. Un puño gigante se había propuesto derribarlo y enterrarme viva. Golpeaba sin cesar: pum, pum... pum, pum. Pensé en cortarme las orejas.

Los campos negros se habían extendido hasta cercar mi muralla. Cerré los ojos y escuché. Era yo la que hablaba. Y no sé quien soy.

De una patada, rompí las paredes y salí de allí. Me encaminé hacia el árbol, y me abrazé a él. Dejé que me manchara la cara, las manos, el pecho. Mezcle mis lágrimas con su sangre. La hemofilia del árbol se curó, mis heridas cicatrizaron.

Los campos de trigo se giraron y me miraron.

--Sé que no vais a dejar que amanezca, pero no voy a quedarme aquí quieta.

Me adentré una vez más en ellos, con la oscuridad a cuestas. No miré al cielo, por eso no la vi. Una estrella sobre mi cabeza.

9 comentarios:

guillermo elt dijo...

Sí,Elbe, sí. En la oscuridad de la noche, siempre hay una pequeña y minúscula luz que ilumina más que un sol.
Hay una guerra horrible, odiosa, terrible... la peor de todas, y es luchar contra nosotros mismos.
Batalla a batalla, escaramuza tras escaramuza, emboscada tras emboscada, se puede ganar esa guerra. Difícil, duro. Puede costar muchas lágrimas y mucho sufrimiento, pero sin darnos cuenta, llega un día "flash"... algo se ilumina en nuestro interior y nos abrazamos a ese árbol haciendo frente al mundo entero... y volvemos sobre nuestros propios pasos para comernos ese mundo.... bueno, una chupadita... vale?... que las cosas, ya digo no son tan fáciles, pero esa chupadita, nos sabe a gloria!

De verdad que te echaba de menos, como que te iba a poner algo en los últimos comentarios.
Besos y me alegro de leerte de nuevo.

Aldabra dijo...

Elberth, ¡que alegría encontrarte aquí otra vez!... en serio, me alegro mucho, mucho...

me alegra también que al final en tu texto (aunque sigue siendo muy tenebroso) aparezca una estrella... la tuya, Elbereth... síguela... y no mires atrás... es una señal...

un beso muy muy fuerte.

by Alex dijo...

Si esos campos de trigo negro, son los mismos que "yo conozco", ni son tan terribles ni meten tanto miedo, cuando les plantas cara....al final son unos cobardes....
Pero es cierto que no es recomendable enfrentarse a ellos a solas....el enfrentamiento tiene que ser como ultimo recurso, porque aunque cobardes, tambien pueden ser peligrosos....
Tambien puedes pedir ayuda....a tu hermano....soy un "segador" especializado en cortar trigo negro....jajajaja
Tambien se me ocurre otra solucion....llenar de color esos campos....amarillo por aquí....rojo por allá....algo de azul....mucho verde....y acabamos con los grises (espero que no me lea un guardia civil) y acabamos con los negros (ninguna connotación racista..jaja)....
Tambien es cierto, que hay noches que miras al cielo y no ves ninguna estrella, pero eso no significa que el cielo esté vacio de estrellas.....en realidad, sigue estando lleno de millones de estrellas y simplemente nosotros no las vemos......Pero, si además ni siquiera miras al cielo...¿como narices vas a ver ninguna estrella?....jajajajaja
Sabes, Elbi...me acabo de acordar de las noches de agosto en León....jamas vi un cielo tan estrellado en mi vida.....
Ya me estoy enrollando...
Que solo te quería decir, que no te cortes las orejas, que te vas quedar muy fea, sin orejas, además ¿como sujetas las gafas de sol?...jajajaja
"Campos de trigo negro"...podría ser el titulo de una novela negra...terminarás haciendome caso (pa eso soy tu hermano mayor) y escribirás una novela de esas, cuando tu también seas mayor....jajajaja
Bienvenida al mundo virtual, despues de una "semana negra", aquí puedes dejar el lastre que te pesa y recibir el cariño de una familia virtual, que te quiere.
Un besazo muy gordo

Maribel dijo...

...

Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.

Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.


Benedetti, sí, siempre ;)

Un beso, Elbereth, gracias por volver. :)

Elbereth dijo...

Guillermo Así es. Y bueno... eso de comerse el mundo...seguro que se me indigestaría, me basta con que el mundo y yo nos respetemos y mantengamos un respeto prudente.

Lo de la chupadita...no sé yo..no sé. :))) Bueno, quizá tenga que probarlo.. ya te diré.

Pero...hay que seguir...como sea...¿no es cierto?

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Buena noche Aldabra ¡Muchas gracias! Yo también me alegro de volverte a encontrar. :)))

Miraré la estrella, o mejor aún, pensaré en ella. Sabré que esta ahí, a pesar de la noche, de las nubes, de la oscuridad.

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Alex... Quizá los campos de trigo que yo veo negros, tú solo los veas un poco oscurillos...:))) Al final, es cierto que la actitud lo puede todo.

La mayoría de nosotros pasamos por momentos duros, como vivirlos y salir de ellos es lo que marcará la diferencia en nuestras vidas.

¿Quieres que te llame a mi lado para enfrentarte a unos cereales negros? :)))) "Segaor" jajajajaj ¡Estás loquito!

¿Acabar con los grises? jajajaj...eso es de nuestra época, ya hace mucho...bueno, más de la tuya que de la mía. :))) De la mía eran más bien marrones.

¡Jó que borde eres! Es verdad..si no miro al cielo como voy a ver estrellas...Pues..quizá estén dentro de mi cabeza...si las veo con el corazón, en lugar de los ojos...pues entonces no importará que esté nublado...¿No? ¡Y no me regañes tanto, demonios! :)))))
jajajjajaj

Las noches de León...¿harás un post con sus estrellas? ¿Cómo eran?... La catedral de Leon es increíble.

Me gusta que te enrolles. :)))

Y perdona, guapo, pero yo estoy fea con o sin orejas, así que una parte más o menos del cuerpo no se iba a notar mucho..jajajjajajaajaj

¿Las gafas de sol? ...¡eso sí que no lo habia pensado!...¿me pongo lentillas? jajjajajaja

Alex...pues lo de la novela.....QUE NOOOOOOOO...no quiero escribir libros, ni presentarme a concursos, ni nada de nada...Me da igual que seas mi hermano mayor, no pienso hacerte caso. Soy un poco díscola...jajajajjajajaja ¿Quién quiere escribir un libro? :)))))

Además soy vaga a rabiar...no podría aunque quisiera, se necesita mucha disciplina, además de talento para escribir un libro. Con el título sólo para mí que no me publican nada. :))))

Gracias por estar ahí...Alex...

Un beso muy grande, y un fuerte abrazo. Buen fin de semana...Aunque pasado por agua. :)))

Elbereth dijo...

Maribel Gracias a ti por estar ahí. Me siento pequeña ante esos versos. Quizá porque lo soy. Aunque uno quisiera ser grande...se queda pequeño ante las adversidades.

"Me sirve tu batalla
sin medalla"...

Me quedo sin palabras, ante estas...

Es una suerte que exista Benedetti...una suerte la mía.

Un beso. Soy yo la que se siente agradecida, Maribel.

Enredada dijo...

Elbiiii,
Trigo negro... pesadillas, pero esa estrella y esa forma de tomar la vida, con fuerzas, primero desesperarse y después, salirse y meterse enlos trigales, en los miedos, en las oscuridades y dar batalla...siempre.
Creo que sabes que sos vos quien me hizo entender muchas cosas.
Creo que sabés que te quiero hasta en cielo, y que solo deseo que sueñes cosas bellas, tan bellas como vos.
No te sientas chiquita en ese poema hermoso que te dedicaron, vos no so chiquita, sos grande amiga...porque tenés ese corazón gigante, porque escribís exquisitamente, porque te vas un rato y volvés...
TE QUIERO
lo sabés
mucho