Es cosa de dos...

22 abr. 2008

Las luces de la feria compiten jubilosas contra el brillo de las estrellas de verano. Es su primera cita.

En vano se esfuerzan por disimular su inquietud. Esquivan los silencios como si fueran estocadas de un acero mortal. Ambos tropiezan una y otra vez con las palabras: interrumpiéndose, comenzando a hablar al unísono, excusándose con carcajadas nerviosas.

—Tu primero.

—No, tú, por favor.

Y de nuevo se atropellan, se miran y ríen avergonzados.

El chico compra unos helados. Recorren la feria lentamente, esquivando con cuidado a los niños y sus padres. Él la mira a hurtadillas. Intenta controlar los latidos desbocados de su corazón. Teme decepcionarla. Su orgullo le impide demostrarse demasiado solícito. O quizás sea su miedo. Sus ojos y su voz le perturban.

Ella ha dejado caer todas sus preocupaciones cuando dobló la esquina y le encontró esperándola. No son sólo las mariposas en el estomago, ni las pupilas dilatadas, ni la voz que a veces le tiembla. No. Es esa sonrisa bobalicona que se ha adueñado de su labios nada más verlo.

La noria se alza por encima del resto de atracciones. Los dos se quedan mirándola en silencio.

—¿Te dan miedo las alturas?

El chico se encoge de hombros.

—¿A ti te gustan?

Ella sonríe y asiente. A él le traiciona un suspiro que no puede reprimir a tiempo.

—Vamos entonces.

Pero ella se queda quieta, mirándole fijamente.

—¿No querías montar?

—Pero tú no. ¿Cierto?

El levanta la cabeza y se queda mirando las bombillas de colores que adornan la rueda gigante. Los gritos de los niños tienen más de excitación que de miedo. No sabe que decir.

—Es cosa de dos.

El frunce el ceño sin comprender.

—¿Montar en la noria?

—No, dar vueltas en la vida.

Sin esperar su respuesta se da la vuelta y se sienta en un banco próximo. Él sigue sus pasos y se coloca peligrosamente cerca. Permanecen callados, a punto de malograr la magia surgida. Su dulce perfume le llega junto con el olor de las palomitas y el algodón de azúcar. Se siente desnudo, le invade el miedo a quedar sin defensas ante ella, sin coraza, sin posibilidad de marcha atrás.

Ella se gira y se queda mirando su perfil durante segundos que se le hacen eternos. Luego le pregunta:

—¿Quieres que nos marchemos?

Sí, si quiere. Y no, no quiere.

Antes de poder contestar, explotan en el aire unos modestos fuegos artificiales. Ella se echa a reír, ilusionada, igual que una niña pequeña: con la boca entreabierta y las palmas de las manos muy juntas, como si de un momento a otro fuera a aplaudir.

El se levanta y le tiende la mano.

—La noria nos espera.

Entrelazan sus dedos y el mundo cesa de tambalearse.

14 comentarios:

guillermo elt dijo...

Una historia bonica, para recordar aquellos tiempos en que...
Podríamos decir que la moraleja es "porque el mundo es para los valientes"... pero no, esa frase es mentira. El mundo es para los que día a día intentamos vencer nuestros miedos.
En este mundo no hay valientes. Y el valiente que lo diga... es un cobarde, porque los valientes de verdad no necesitan alardear de ello.
Qué bonica historia!
Que te sigas cuidando.

Aldabra dijo...

es un texto muy muy hermoso... desnudo de adornos y por eso llega más adentro...

¡¡que sabor tan dulce para el resto del día!!...

es cosas de dos... fantástico

bicos,
Aldabra

Spender dijo...

Bien hecho, valiente! :)

Nochestrellada dijo...

Que bonita manera de contar esta historia de dos...
me encantó la sencillez con la que muestras esa magia del primer encuentro...

un beso!

by Alex dijo...

Real como la vida misma....
Si no fuera por vuestra valentía, pocas veces daríamos el primer paso....
Yo no sé si es valentia o que sois mas decididas....lo que sí estoy seguro, es que casi siempre sois vosotras las que tomais las decisiones importantes...aunque es totalmente cierto...siempre tiene/debe de ser "Cosa de dos"..
¡¡¡La primera cita!!!....
¡¡Diossss!!...parece que siento esas mariposas todavía por aquí adentro....jajajaja
Y, esa frase.... "esa sonrisa bobalicona que se ha adueñado de su labios nada más verlo".....como me gusta.
Ella, me encanta...tan enamorada...tan jodidamente feliz....El, tan miedoso, a punto de estropearlo todo....Pero, al final reacciona y suben a la noria....El amor, lo invade todo.
Como me gustan, estas pequeñas historias...
Un final feliz....como a mi me gusta.....Pero....¿Elbi, se besan o no se besan?...jajajaja
No hay manera de que pongas "escenas" calientes en tus relatos....recuerda, que no solo de amor vive el hombre.....jajajaja...
Aunque para "escenas calientes" ya tenemos a nuestra prima Aldabra...jajajaja....
Como diría nuestra sobri Rox...una familia feliz...
Un besazo muy gordo,hermana peque

Alfredo dijo...

Me ha emocionado tu escrito. En serio, me ha vuelto a recordar cosas que tenía, en cierta forma, olvidadas. Y me ha gustado recordarlas. No sé cómo lo haces, pero siempre logras arrancarme una mezcla de emociones cada vez que te leo.

A ver si conecto Internet en breve y puedo leerte con la frecuencia a la que estaba acostumbrado. Echaba de menos visitar tu espacio. Un abrazo, fuerte.

Elbereth dijo...

Poeta, Guillermo buena tarde. Sí...recordaba, soñaba, imaginaba. :) ¿Tú crees que el mundo es para los que día a día intentamos vencer nuestros miedos? Yo no me siento así, Guillermo.

Te cuento: yo me siento como un caballero-en mi caso caballera, pero queda fatal-- al que le hubieran abollado tantas veces la armadura que todo el mundo le señala y se burla. Que ni tan siquiera tiene caballo, o mula, o un simple burrito para subirse a su grupa.

Yo sí creo en los valientes. (esto es para llevarte no más la contraria :)

Para mí los valientes son los luchadores que cogen sus fracasos, sus tristezas y decepciones, se las echan a la espalda y continúan andando erguidos y con una sonrisa.

Valientes son los que apartan su miedo y VIVEN. Todos somos presas del pánico, sólo que algunos nos paralizamos y otros siguen.

¿Te he llevado excesivamente la contraria? :)))

Gracias, Guillermo. Un beso. ¡Y a cuidarse!

Elbereth dijo...

Holita Aldabra Gracias.. Sí, el amor, la amistad, es cosa de dos.

Los solitarios me gustan mucho (mi abuelo me enseñó de muy pequeña a hacer solitarios con la baraja española y me divertían) Pero no todo se puede hacer en soledad.
[ya verás como hay algún mal pensado...;-) lo estoy viendo venir..]

Aunque también es cierto que mejor sola que mal acompañada, o sólo. La soledad deseada es un placer, doy fe de ello. Pero el amor...bueno...en cualquier circunstancia es un toma y daca.

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Hola Spender jajjajaja ¡me ha gustado! ¡Sí, es todo un valiente! Se enfrenta a sus miedos, no conozco mayor héroe. :)))

Me acabo de pasar por tu blog para ver si habías escrito. Hummmmm :-D

Un abrazo.

Elbereth dijo...

Hola Noche Estrellada Gracias... Creo que las cosas más grandes que he sentido, que me han pasado han sido terriblemente simples, sencillas. Por eso eran tan grandes. Algo muy pequeño e insignificante, como que te tiendan una mano, puede salvar tu vida.

Amar es una oportunidad colosal, que te dejen amar y expresar lo que sientes, una bendición. Si te corresponden, entonces, es MÁGICO.

Gracias de nuevo. Y un abrazo.

Elbereth dijo...

Hola hermano..Alex... ¿Todo bien? ¿Sí? ¿seguro? Bien...

¿Tú crees que las mujeres son más valientes que los hombres? ¡No! o ¡Sí! Depende de cada persona. Creo.

¿Te acuerdas de tu primera cita? ¿Y del primer beso? Ahhhh, el primer beso...Ese es cierto que no se olvida. Es como una marca en los labios para el resto de la vida.

¿Nos pasa que cuando amáis todo os parece bonito, la gente guapa, amable, el tiempo bueno, y que los zapatos no te hacen daño? jajajjajaja ¡seguro que sí! Esa sensación de volar, de flotar...son puras endorfinas liberadas sin control.

¿Que si se besan? Pues digo yo que sí. Pero en este caso, el beso era lo de menos. ;-)

¿Escenas calientes? No me imagino, describiendo un encuentro sexual detrás de la noria, tirados en la hierba y desnudándose a trompicones, sin aliento, presurosos y torpes.

¿No sólo de amor vive el hombre? jajajajjaja No, seguro que no. Pero también estoy segura que puedo dejar el sexo a otros más capacitados que yo. :)

Tu hermana peque se despide de ti con un beso muy, muy grande. No me digas porqué pero estoy preocupada por ti. Ya sé, ya sé...estás bien. :)))

Elbereth dijo...

Hola Alfredo Cada vez que te leo me lleno de alegría. Es como encontrarse con un viejo amigo al que sólo podemos ver muy de vez en cuando. Y aún así, cada vez que nos encontramos, es como si no hubiera pasado el tiempo. Te echo de menos. Pero saber que estás bien, es lo que importa.

Gracias. Ojala, de nuevo, vengas pronto por aquí. Te estaré esperando. Cuídate mucho y ya sabes donde estoy. Un muy fuerte abrazo. Hasta pronto, Alfredo.

Nochestrellada dijo...

Siento igual que vos, los gestos más pequeños, son esas imágenes que vienen a nuestra memoria cuando pensamos en momentos felices...
Son esos pequeños y escasos segundos en los que sentimos que realmente estamos vivos...
Y en los malos momentos, son los que nos recuerdan que vale la pena seguir adelante...
Para vivir otro segundo...

besos!

by Alex dijo...

Sin duda estoy bien, Elbi.
Además ya es viernes,hoy tubimos un tiempo muy bueno, con sol y temperatura agradable....salimos con la perrita a comprar un helado (soy muy goloso)...nos sentamos en una terraza a tomar sidra...despues estubimos en la clase de baile, para saludar a los amigos "bailones".......la semana que viene tengo puente, trabajo solo tres dias.....solo puedo pedir que "me dejen como estoy...virgencita, virgencita".....jajaja.....y Mucha salud.
No lo dudes,hermana peque....estoy bien....pero es bueno saber que tengo una hermana en Madrid, que se preocupa por mi....que me quiere y me desea lo mejor....gracias,Elbi.
Un besazo.