Un capitán de barco inglés (segunda parte)

19 abr. 2008



Como el de un banshee, se alza desde la bruma el graznido de una gaviota. En la distancia, el corazón de la mujer se para.

Con un gesto rápido se echa el chal por los hombros y sale corriendo de la casa. El corazón, que hace apenas unos instantes había enmudecido, comienza a golpear violentamente las paredes de su pecho.

Durante el camino comienza a llover, con furia. El cielo se ha propuesto desbordar el mar con el agua de las nubes. Las calles quedan en un momento desiertas. Los gorriones callan, los niños miran boquiabiertos a través de las ventanas.

El vestido de la mujer está empapado, recoge sus faldas para poder ir más deprisa.

Corre cuesta abajo, sin apenas aliento, por la pendiente adoquinada que lleva al puerto. Un relámpago cae sobre el mar e ilumina el barco.

El mar rechaza una y otra vez la nave, impidiéndole atracar. La mujer espera en silencio, erguida, azotada por el viento, su pelo serpenteando sobre su cabeza como el de una furia. Sus ojos siguen los esfuerzos de los marinos por entrar en el puerto. Al timón, una figura solitaria, obliga a retroceder al mar con su sola voluntad.

El hombre salta del barco y va a su encuentro. Nuevamente el atardecer es testigo de su encuentro. Frente a frente, en silencio, se recorren con la mirada, buscando una palabra.

--¿Encontraste lo que buscabas?

El hombre calla, le tiende su cuaderno de bitácora.

La mujer lo coge, delicadamente, y lo estrecha contra su pecho.

--¿Cuando volverás a partir?

--Tú no lo sabes, pero nunca me fui.

Cae el telón. Los aplausos resuenan emocionados desde los palcos. Los actores saludan desde el escenario. Las candilejas iluminan los ojos de las señoras, los caballeros les tienden discretamente sus pañuelos.


12 comentarios:

guillermo elt dijo...

Es bello saber que aun, a pesar de la distancia, alguien nos lleva en su corazón. Es cierto que esas cosas alimentan el amor por el otro.Pero no es menos cierta la necesidad del contacto físico. El mirar a los ojos. Acariciar una cara. Besar unos labios. Hacer el amor. Enfadarse. Enfurruñarse. Discutir. Entristecerse. Perdonarse.

Es cierto que hay sentimientos que nos alejan de la realidad pero que, realmente, estamos aquí. Queremos estar donde queremos, porque sabemos que a pesar de todo, es nuestro sitio; tenemos lo que queremos y a quienes nos quieren.

Sosegar el alma, de vez en cuando, viene bien.
Un beso, Elbi.

Aldabra dijo...

me alegra que hayas vuelto con ganas de escribir... abrir tu blog y encontrar que hay algo nuevo...

este texto es muy tierno... y lo de "nunca me fui" es demoledor...

así me gusta, Elbereth...

¿ves cómo no era tan dificil volver? ... todo este tiempo que no estuviste aquí, íbamos contigo aunque tú no lo supieras

que tengas dulces sueños,
bicos,
Aldabra

by Alex dijo...

Es un hombre de palabra, este Capitan ingles.
A tardado todo un embarazo en volver, pero llegó con su cuaderno de bitácora....¡¡apenas unas palabras!!....pero muy importantes para ella.....
Ella, paciente, supo esperar..
¿Que es eso, de que nunca se fué?...¿Donde se metió esos nueve meses?...¿El cuaderno de bitacoras, no estará en blanco,verdad?...
¡¡Madre mia!!, hermana, ya me dejas con la duda...eres un bicho...lo haces a proposito....
¡¡Vale!!...esperaré al proximo capitulo....ainssss..
Por cierto, en ese teatro, los palcos estan llenos de caballeros cediendo sus pañuelos a esas señoras elegantes y lacrimógenas...una escena muy sentimental....Yo sería un caballero de esos....jajajaja

No se que pasa con el video de la playa...yo si lo puedo ver...quise enviartelo por correo, pero es muy grande 28 Mb y no me deja...a veces la tecnología se pone en mi contra...Pero, ¡¡que fotos!!...apetece descalzarse y caminar por la arena...te juro que era una pasada...yo solo, por la playa, sin mas ruido que las olas y alguna gaviota...un dia de sol de los buenos, con el cielo despejado y temperatura muy agradable...¡¡vale!!....no sigo...que luego te da envidia....la culpa de nuestros padres, por mandarte a estudiar a los madriles....jajajaja
Cada dia estoy mas majara..jajajaja
Besos y besazos, Elbi.

Enredada dijo...

Elbi...que hermosooooooooooooo
esperanzador... la distancia que no separa,
esa frase del hombre, nunca me fuí.
Me transmitís mucho, todo.
Tus mensajes, tus escritos, tu estar, me llenan de fuerza, y quiero llenarte de fuerza a vos...
Por favor, no te vayas.
mil besos

Maribel dijo...

Es alentador y grato que una persona que deposita una fe ciega en otra reciba el premio de la constancia en el afecto. Es casi milagroso diría, y se da más en la ficción, lamentablemente, que en la vida “real”. Aún así o tal vez precisamente por eso, la historia es realmente preciosa.

Lástima que sólo sea una obra de teatro y que se alivie la conciencia y el sentido exquisito de la educación de los caballeros con ofrecer a las damas un pañuelo para secar sus lágrimas. Hubiera sido bonito que al menos uno de ellos dedicara una simple palabra a su compañera.

Muy bonito, Elbereth :)

Spender dijo...

He estado unos días fuera, sin posibilidad de conexión y he venido para devorar hasta la última de tus entradas. Pero de momento ya, no me he podido resisitir a comentarte en esta pequeña maravilla.
He vuelto con ganas de leerte mucho mucho!
Besos

Elbereth dijo...

Guillermo Todas esas cosas que has dicho son absolutamente ciertas. El amor tiene que ser un día a día, en lo bueno y en lo malo...Y yo diría aún más, puedes tener a tu lado a una persona y olvidarla. Eso es lo más triste. Olvidar a una persona que no está a nuestro lado, es normal, diría yo, pero que aquellos que nos rodean terminen siendo fantasmas...eso es muy duro.

Saber cual es nuestro sitio...¡Eso es un lujo! Me gustaría tener esa certeza. No hablo ya de las relaciones de pareja, hablo de las familiares, laborales, de todas y cada una de ellas.

A mi me cuesta encontrar mi sitio. ¡Qué demonios, eso es un eufemismo! Yo, normalmente, me siento fuera de sitio. :))))) Pero quizá algún día, eso cambie. ¿Quién sabe'

Sosegar el alma...¡esa expresión es hermosa, Guillermo, mucho!

Un beso, Cuidate.

Elbereth dijo...

Buena noche Aldabra Esa frase de "nunca me fui"...es absolutamente "rosa"..lo sé. Vamos, cursi...¡¡¡pero sería tan hermoso oírla de forma sincera!!!

¿Imaginas tener la certeza de que alguien nunca se irá de tu lado? Creo que no soy capaz de creer en eso. Por más que quiera. Soy una mujer de poca fe. :))))

Y con esto no quiero decir que no estuvierais ahí...eh!!!!

Muchas gracias...por estar aquí. Un abrazo.

Elbereth dijo...

Alex jajajjajaja ¿Sabes como se me ocurrió lo "capitán inglés? Vale, os lo voy a desvelar a todos. No sé si alguno habrá pensado en ello.... De pequeña había un juego con una canción que decía así:

Soy capitán, capitán, de un barco inglés, y en cada puerto tengo una mujer... La rubia es fenomenal, y la morena tampoco está mal...si alguna vez me he de casar...con la..... jajajjajja TOTALMENTE CIERTO...por mi cabeza siempre rondan musicas extrañas...

Sí, pobrecita, con apenas unas palabras se conformaba. No sé si eso es bueno o malo. Pero es la historia. Y yo imagino que esos nueve meses...pues anduvo con la rubia o con la pelirroja o vaya usted a saber..jajajjajja

¿Próximo capítulo? No, no creo..ayyyyy

¿Tú serías uno de esos caballeros? Uhmmm...galante...pero..como dice Maribel lo realmente galante hubiera sido decirles al menos una palabra. O dos. :)))

Intentaré de nuevo ver el vídeo. Y déjame ya de darme envidia...¡por favor! Ya sabemos que me mandaron a los "madriles" por díscola y me apartaron del paraíso. ¡Pero hombre de dios, no me lo recuerdes que duele! :))))

¿Majara? ¿Tú? No,perdona, hermanito, a loca no me ganáis ninguno. ¿Apostamos? jajajjajajajjaja

Un beso, y otro y otro más.

Elbereth dijo...

Rox... ¿Es linda la frase, eh? jejejej. La verdad es que yo reconozco que cursi o kitsch o como queramos llamarla, pero no por eso deja de gustar y desear oírla. :))))

Gracias pequeñita...me paso por tu blog...dentro de un poquito.

No voy a ningún lado...¿a donde podría ir? Sólo que a veces necesito decirme a mí misma que me voy. E irme. :)))

EStoy loca..lo sé. Cosas mías. Bah!!!

Un beso enormeeeeeeeee. Y gracias, Rox.

Elbereth dijo...

Maribel..¿qué tal? Tengo que confesar que me ha encantado tu comentario. Sin que nadie se ofenda. Of course.

Sí, muy real no es. Y como tu muy bien dices por eso nos resulta hermosa. Nos gustaría que la vida fuera así..pero...No..¿o Sí? ¿lo dejamos en una interrogación? Es por no hacer añicos mis sueños de la infancia.:))))

Bravo...por resaltar que es una "obra de teatro". Primero porque es mi forma de decir que ni yo misma lo creo... y segundo, porque de esa forma me distancio de mi romanticismo decimonónico. :)))))

Hubiera sido arrebatador que cualquiera de esos caballeros, en vez de ver lágrimas en su dama, hubieran visto una sonrisa de reconocimiento por parte de ellas. O como tu dices...que ellos hubieran tenido algo más que un pañuelo que ofrecerles.

¿Quién dijo que la vida era sueño? :))))

Gracias, muchas gracias, Maribel. Un beso.

Elbereth dijo...

Spender ¡estas vivo! ¡Qué alegría! entraba en tu blog, no veía nada..y me preguntaba como estarías...

Me alegro mucho de tu vuelta. Y gracias. Un fuerte abrazo.