Dentro de mí misma...

10 may. 2008

Castillo de la Orden Calatrava-Teruel

No sé que tendría que haber hecho o dicho aquella noche para que nada de aquello hubiera sucedido. Quizá hubiera dado igual, quizá era algo que estaba escrito con cincel en el alma pedregosa de la Vida.

La noche se me echó encima mientras conducía. Llamé al hotel, pero la cobertura iba y venía, y todos mis intentos fueron en vano. A veces parecía que descolgaban, pero la electricidad estática se adueñaba de las ondas y nunca pude hablar con ellos. Paré varias veces en el arcén de la carretera para mirar el mapa, la luz interna del coche se fundió y terminé leyendo la guía con una linterna.

Se levantó un viento huraño, que zarandeaba el coche si superaba los cien kilómetros por hora. Apagué la radio, aferré el volante con las dos manos, y puse el teléfono en manos libres. Estaba segura que me llamarían en cuánto vieran que me retrasaba.

Nadie llamó. Quizá tampoco tenían línea. A lo lejos empecé a ver los relámpagos de una tormenta. Los truenos todavía no se oían, eso era buena señal.

Al doblar una curva estuve a punto de morir. Un perro se cruzó en mi camino y giré el volante bruscamente para no atropellarle. Afortunadamente, un quitamiedos me evitó caer por una pronunciada pendiente. Me baje del coche para ver los daños: un lateral abollado y un faro roto. Estaba agachada, cuando oí su respiración. Lentamente levanté la cabeza, y apenas a medio metro, estaba el animal. Me miraba desde unos ojos negros, profundos, tristes. Tan tristes que de pronto —como si se tratara de un repentino estornudo— tuve ganas de llorar. Y lloré.

Lo achaqué al accidente, a los nervios por haberme perdido, a la noche y su tormenta.

Alargué mi mano para acariciarle, y se acercó unos pasos, con cautela. Me olisqueó tímidamente, y decidió que podía fiarse. Terminé abrazándole y rascándole detrás de las orejas.

—De buena te has librado, amigo. He estado a punto de atropellarte. ¿De dónde sales tú?

No vi el relámpago, el trueno me sobresaltó, e hizo huir al perro a la carrera sin darme tiempo a sujetarle. Empezó a llover, gotas gordas cayendo furiosas unas sobre otras. Estuve llamando al perro durante un rato, pero no volvió. Tomé la decisión de seguir adelante. Sabría cuidarse, seguramente mejor que yo.

Cuando, finalmente, atisbé las luces del hotel, exhalé en un suspiro el aire que había estado conteniendo durante horas.

Saqué la maleta, subí por las escaleras de piedra mojada que conducían al Castillo de la Orden Calatrava, y entré en la recepción dejando un rastro de agua a mi paso.

—Buenas noches, tengo una reserva. Y me están esperando.

El recepcionista ni me miró, cogió mi documento de identidad, y comenzó a teclear rápidamente en el ordenador. Mientras tanto, me alejé del mostrador y vi a través de unos cristales la cafetería del hotel. Allí, de espaldas, hablando animadamente estaban los míos. Sonreí al verles e iba a encaminarme hacia ellos cuando escuché la voz del hombre detrás de mí.

—No hay ninguna reserva a su nombre, señora.

En un primer momento no supe qué decir. Fruncí el ceño, y sentí como mi corazón tardaba dos segundos de más en dar el siguiente latido.

—Eso es una equivocación. Mis familiares están en la cafetería, los acabo de ver. Por favor, vuelva a mirar. Yo iré a avisarles y todo quedará aclarado.

—Ya lo he comprobado, más de una vez. Le ruego que no intente entrar en la cafetería, es sólo para clientes alojados en el hotel, y no es su caso.

—¡Le digo que tengo una reserva, y que esos de ahí son mis familiares! Voy a llamar ahora mismo por teléfono, y quiero hablar con su superior.

El recepcionista se encogió de hombros y salió por una puerta trasera. Comencé a rebuscar nerviosa en mi bolso, hasta dar con el teléfono móvil. Cuando lo encontré, me quedé mirando la pantalla durante unos segundos. No tenía ninguna llamada perdida, ningún mensaje. Nadie había intentado ponerse en contacto conmigo. ¿No era extraño? Me había retrasado dos horas en una noche fría, lluviosa, y con tormenta. Sin embargo, nadie había intentado localizarme para saber si me encontraba bien.

Mi corazón nuevamente se detuvo. Puede que ahora fueran más de dos segundos, quizá tres, los que tardó en volver a latir.

Marqué el número en el teléfono, dio señal y suspiré de alivio. Un tono, dos tonos, tres, cuatro… saltó el contestador automático. No era posible. Volví a intentarlo. Mi corazón se había desbocado. La incertidumbre anterior se había transformado en pánico, los latidos se atropellaban unos a otros, bombeando demasiada sangre.

Un ruido a mis espaldas me obligó a girarme con el teléfono todavía pegado a la oreja. El recepcionista estaba acompañado de dos hombres más. Uno era un guardia de seguridad que tenía mi maleta en la mano.

-¡Qué demonios están haciendo! ¡Suelte mi equipaje ahora mismo!

El más mayor se dirigió a mí, con fingido aire de tranquilidad y mucha suficiencia.

—Señora, cálmese por favor. Debe haber cometido usted un error. No tenemos ninguna reserva a su nombre. Además, ante su insistencia, he hecho que nuestro recepcionista entrara en la cafetería y preguntase si había algún familiar de usted, o si alguno de los presentes la conocía. No ha sido así.

Miré al recepcionista que me había atendido, me sonrió. Tuve ganas de pegarle un puñetazo en la cara. ¿Cómo era posible que nadie me conociera? ¡Yo misma los acababa de ver en la cafetería! ¿Me habría equivocado? Me giré hacia la cafetería, pero el guardia de seguridad fue más rápido.

—Insisto, señora, si nos crea problemas llamaremos a la policía. Nadie la conoce en este hotel, y no tiene ninguna reserva. Quizá se haya equivocado de hotel. El vigilante la acompañará a la salida. No deseamos ningún escándalo.

Dio media vuelta, el recepcionista le siguió. Me quedé allí, a solas con el hombretón de seguridad. No entendía nada.

Bajé las escaleras, como sonámbula. El hombre me acompañó hasta el coche, dejando la maleta a mi lado.

—¿Se encuentra bien?

No. No me encontraba bien, por supuesto que no. Me eché a llorar delante de él, creando una situación embarazosa.

—¿Tiene algún lugar a donde ir? Si lo desea puedo recomendarle otros hoteles cercanos donde, quizá, puedan alojarla…

Negué con la cabeza. Le di las gracias, y me metí en el coche a oscuras. ¿Qué estaba pasando? Sentí una presión aplastante en el pecho, aún tenía el móvil en la mano. Volví a marcar: un tono, dos tonos…

—¿Sí, dígame?

¡Por fin!

—¡Eres tú! ¡Dios mío porqué no cogías el teléfono! ¿Dónde te habías metido? ¡Oh, creí que me había vuelto loca! Estoy fuera del hotel, metida en el coche, no me dejan entrar…

—Disculpe, ¿con quién estoy hablando?

Silencio. Ahora sí, ahora mi corazón se paró.

—Soy yo…

—Creo que se ha equivocado, señora.

Clic. La comunicación se cortó. Me quedé mirando la pantalla, absorta, hasta que una lágrima cayó sobre el teclado y pensé —ridículamente— que el agua podría estropear el teléfono. Salí del coche y dirigí mis pasos hacia la parte trasera del hotel, al aparcamiento de clientes. Estaba buscando su coche.

Entonces lo vi: el perro de la carretera. Estaba junto a un hombre mayor, de barba gris y larga. Parecía un vagabundo. Los dos me miraban fijamente, y tuve la certeza de que me estaban aguardando.

Al llegar a su altura, el hombre vino hacia mí y me abrazó. Rompí a llorar como si fuera una niña en su primer día de colegio. Cerré los ojos, y a mi mente acudieron todo tipo de imágenes desconocidas que parecían recuerdos. Recuerdos que nunca había vivido: habitaciones vestidas con estanterías de libros viejos, una pipa de fumar, un sillón de orejas gastado, madera ardiendo en la chimenea, paseos al atardecer, cuentos leídos en voz baja antes de dormir. Vi un hogar, me vi sonreír, no era yo, pero quisiera haberlo sido.

El anciano me susurró quedo al oído:

—Tienes que volver…

—¿A donde?

—Dentro de ti. Coge las escaleras que conducen allá abajo. Y baja, baja, baja. Hasta que llegues, hasta que te encuentres.

El hombre se desprendió de mi abrazo, y se marchó. Quedamos el perro y yo.

Y entonces lo hice. Me metí dentro de mi misma, como una tortuga en su caparazón. Busqué entre mis pulmones, el corazón, y el cerebro. Allí estaba, así que bajé aquella escalera de caracol que rodeaba mis costillas.

35 comentarios:

Aldabra dijo...

Elbereth ¿cómo lo haces?. Todos tus textos me parecen fantásticos, te lo digo de corazón pero éste, este es perfecto, este texto te ha salido redondo (es el adjetivo que les pongo yo a los textos a los que no les encuentro ni siquiera un pequeñito PERO)...


aunque el tema... el tema es como todos tus temas... es un poco descorazonador aunque por otro lado es bonito que te busques a ti misma de ese modo, sin apoyarte en los demás... más bien teniéndote que despojar de los demás a la fuerza...

Elbereth, querida, un besazo por esta obra de arte

bicos,
Aldabra

p.d.: me ha impactado

by Alex dijo...

Bienvenida,Elbi.
Es un placer tenerte de nuevo con tus palabras...otra vez cerca.
Sigues "buscandote" y sigues soñando,esos sueños tan extraños.
Tiene que ser muy angustioso, pasar por una situación como la que nos cuentas....pero...no son situaciones reales...aunque a veces tengamos la impresión de estar perdidos....nuestra gente, los que nos quieren...nos ayudan a encontrar de nuevo el camino...
¿Sabes, hermana?....pasé unas ganas de meterle dos hostias al recepcionista, que no te lo imaginas.....jajajaja
Al principio del post, pensé que habias tenido problemas con el viaje a Galicia.....Fijate si soy "inocente"....jajajaja
¿Mi charla con Woody?....no tengo ni idea....solo hablaba él....y...además en ingles....no me enteré de nada....pero, dimos un buen paseo....jajajaja
¡¡Mi rubia linda!!...es guapa la jodia....¿verdad?...es bueno que de vez en cuando, sea protagonista en mi ventana....tambien presumo de ella, como de mi tierra...como presumo de mis playas...de mi ciudad....
En mi blog, pongo todo lo que me gusta, para compartirlo con vosotros....y que mejor dia, para dedicarselo a ella,que el dia de la madre....Una dedicatoria, extendida a todas las mujeres.
Tambien presumo de hijo, pero el jodio de él, no le gusta que le haga fotos....cosas de la edad...jajajaja
Bueno, Elbi...hermana....yo sigo con mis fotos....tu sigues con tus sueños...todo sigue igual....todo está bien....
Algun dia te contaré como hacer los videomontajes musicales...jajajaja
Tenía MIL BESOS reservados, para ti.

guillermo elt dijo...

Elbi... Que yo decía... con lo tarde que se me ha hecho... lo leo mañana... y me lo acabo de leer... Qué quieres que te diga... Algo genial!... Y volvemos a mis interpretaciones... que tú dices que no escribes pensando en nada, y que si tal y cual... Pues en tu historia he visto a un persoje con la muerte (ya en la recepción me he dicho a mí mismo sin nadie más... ""Ayayayyy!, que Elbi sacargao al personaje""). Bueno, tb. he visto el no querer estar muerta, representado por la vitalidad de la vida, al no darse cuenta de... de eso, que estaba muerta... vamos, que no!, que estoy viva!!... es que no me veis!!! (el basta ya, quiero vivir!!!)

He visto el caminar hacia alante... con lo que cuesta!!! (enfundarse en uno mismo a través de las propias entrañas por la escalera de caracol de las costillas... Y eso es mirarse uno mismo al espejo de su propia historia, sonreir y abrazarse y quererse)

Mira, nena, qué quieres que te diga... que yo lo veo así... qué quieres que haga??? Soy así, y esto es lo que hay... jeje.... Bueno, bueno, si Freud diera su interpretación... ya verías tú... jejejeje

Bueno, que te dejo...voy a un par o tres más y pa la cama... que mira qué hora es!!!

Bueno, como voy todo rápido, no sé si habrás entendido algo de lo que te he escrito... jeje

Besossssss

Elbereth dijo...

Buen día, Aldabra Me alegro de que te haya gustado, de veras. He estado muda, quiero decir que dentro de mi cabeza no había palabras, sólo silencio. Y poco a poco, como siempre ocurre, se me fueron viniendo imágenes a la cabeza, unas enlazan con otras y luego me pongo a escribir y no es como en mi cabeza... pero...es....

Sí, tienes razón, es descorazonador. Creo que nunca seré capaz de escribir de forma habitual cosas más blancas, llenas de luz. Creo que pertenezco a la oscuridad, y aceptarlo, vivir con ello es la forma de que no se convierta en un estigma. Simplemente es.

Sí...eso quería decir...y que cuando me encuentro mal, muy mal, la forma de protegerme es meterme dentro de mí... no sé explicarlo...:))

Aldabra, gracias, muchas gracias...iba a empezar a protestar sobre que no es una obra de arte, y todo eso...¡es que me pongo nerviosa y me salen granitos cuando me dicen cosas así! No sé cómo sentirme....¡Pero nada, eso se acabó! Gracias, muchas gracias por acordarte de mí, y estar ahí.

Un fuerte abrazo y un beso.

Elbereth dijo...

Hola Alex...una alegría leerte ¿Verdad que son raros? jajjajajaja Pero esta vez no era un sueño. Quiero decir que esta ocasión no soñé algo así. Fue desarrollándose en mi cabeza...mientras voy en el tren, mientras miro por una ventana, mientras preparo la cena... Creo que hay cosas muy raras dentro de mi cerebro...;)

Quizá los nuestros nos ayuden a encontrar el camino, quizá no. No siempre los que tenemos al lado comprenden, y están en situación de ayudar. Pero no por eso vamos a amarles menos, ni a levantar queja alguna. ¡faltaría más! Nadie nace con un diploma de ayuda a los demás. La intención es lo que cuenta.

¿Meterle dos hostias? jajajjajajajja....Es que hay algunos recepcionistas que no te imaginas!!!!! En el viaje a Galicia, tuvimos algunos problemas con los hosteleros...sí...pero no de este tipo...quizá me decida a contarlo en alguna entrada, porque no fue para menos. De todas formas, creo que mi mundo interior siempre me parece más real que el exterior.... jajajjjaja

Tu rubia linda es realmente linda. Una suerte la tuya, te lo dije. Y sé que lo sabes. :)

Sobre Woody...joooo, menudo rollo si no entendías nada...por mucha eminencia que sea....jajajjjajaj

¿Presumes de hijo? Hummmm, seguro que se parece físicamente a ti...¿sí? tengo curiosidad por saber a quien ha salido si a la madre o al padre.... ;)

Sí...todo sigue igual...tus fotos, mis sueños extraños, nosotros... seguimos aquí..encontrándonos..

Yo también tengo besos para tí...pero más de mil...jajajjajjajaja

Anónimo dijo...

¿Pues que te salgan granos y sarpullidos!

¿Qué es arte? Creo que la definición tiene que pasar por lo que siente el creador o el espectador de la obra.

Hay grandes artistas que para mi no lo son. que sus obras, ni fu ni fa.

Arte, sentimiento, para el creador, arte, sentimiento, para el espectador, arte para los dos . o arte para ninguno.

Para mi, si, lo son.

Espero que lleves bien, las paperas, los sarpullidos y la varicela.

Y como decía la canción. No pares. Sigue, sigue.

Ah, y muchas gracias

Elbereth dijo...

Hola, poeta, hola Guillermo jajajajaja....Vamos allá con las interpretaciones...pero te advierto que yo quiero un diván bien cómodo para que me analices...

Y bueno...yo siempre lo digo, cada uno lee y saca sus propias conclusiones, y eso es fantástico. No tenía intención de cargarme el personaje.¡de veras que no!, sólo quería expresar la angustia que se siente cuando te sientes sólo, cuando tienes que enfrentarte al mundo, y no tienes a nadie a tu lado. O con aquellos que contabas, no lo están.

Uno de mi sueños recurrentes --y este si lo es-- es que intento contactar con un ser querido por teléfono y no lo consigo... ¿A que es fácil de analizar? :))))))

Y sobre... lo de abrazarme y quererme y ....¡pues genial!.... no creo que haya sólo una interpretación, el mundo está hecho de infinitas posibilidades...de millones de miradas que crean mundos nuevos con sólo un pestañeo.... ¡me parece muy bien Guillermo!

Gracias, por leerlo ante de irte a la cama, gracias por comentar a pesar de la hora que es... lo he entendido todo...creo yo... ahora sólo falta que me de el alta de tu diván... jajajjajaja

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Anónimo...¡qué mal suena eso de llamar alguien Anónimo Me gustaría poner un nombre a los comentaristas anónimos... Desde pequeña siempre he puesto nombre a todo aquello que me rodeaba. Mis peluches tenían todos nombre, mis plantas también, mis figuras, mis fantasmas...todos... :)))))

¡Voy a estar horrible con tanto grano y sarpullido! :))))

Estoy de acuerdo...sobre la idea de "arte"...En más de una ocasión me encuentro a mí misma preguntándome como alguien puede pagar millones por ciertas obras de "arte"... y luego, claro está, me digo que a cada uno le gusta una cosa...

Aún así, me siento muy muy incómoda, cuando alguien me dice que he hecho algo bien...no sé porqué..o cuando alguien me dice que me quiere...es como si no fuera capaz de creer que lo merezco, y.... uuuuuuuuuuuuuuu.....PARO YA...PARO...jajajjajajaajjajaj

¿Ves, Anónimo,? ¡Eso pasa por darme alas! Empiezo a hablar yo sola...como en el diván del psicoanalista...

E intentaré no parar, lo intentaré...de verdad que lo haré.

Ah...y soy yo la que se siente agradecida, mucho...

Beso.

Fortimbras dijo...

Hermosos relato que acabo de descubrir sin conocerte, pero tecleando tu nombre al azar dentro del blog de Aldabra.
Por un momento, solo al principio, me recordó al musical americano "The rock horrory show", aunque luegfo todo cambia cuando entras en el hotel. La frivolidad del musica se convierte en un
sentido dramático y a la vez fantástico, perfectamente escrito.
Volveré a tu blog y con tiempo leeré relatos antiguos
Cariñosamente

Enredada dijo...

buscarte a vos misma, buscar dentro de uno... bajar... adonde Elbi??
Porque?
Mil veces me lo pregunto, porque mil veces no me encuentro...
Tu texto es simplemente exepcional, ojalá pudiera tener el don que te ha sido dado...
Buscarse...y encontrarse...y empezar.
En el camino hay miles de obstáculos, pero sirve... y mucho.
Sabés que te quierooooo!!! siiii!!!
y cuando me escribiste eran las 7 de la mañana... yo dormía como una sedita...
Siempre en mi alma y en mi corazón...
Rox

STEVE dijo...

INCREIBLE NARRACIONES, MAGNIFICO BLOG
UN ABRAZO Y VOLVERE, SI ASI ME LO PERMITES

guillermo elt dijo...

Elbi, no, no... ni se te ocurra, que yo respeto mucho estas cosas... mis interpretaciones son... pues, no esactamente como un juego, pero sí como algo que me gusta hacer. Con equivocación o sin ella, me gusta meterme en ciertos textos, en ciertas expresiones, tanto orales como físicas... No sé como decírtelo, pero ... Es como ver a alguien y crear una historia por lo que interpretas al ver sus gestos... Y los textos, pues igual, solo que por leer. Y eso me gusta, pero no, no a nivel de diván, ni lo pretendo. NO, no y no... No trato de jugar a los médicos. No trato de jugar a descrubrir la psicología de los demás... simplemente a dar mi humilde interpretación de las cosas y, eso, ya digo que me gusta. Me sumerje en otro mundo.

No sé si ya pubiqué un poema que cree a raiz de ver una chica por la calle, parecía de clase humilde, tirando a... no sé, muy, muy delgada, pelo sucio-rubio-botellazo, y andar corto y azaroso, con cara triste... bueno, voy a ver si ya lo publiqué, y si no, lo publico hoy...Vale?... pues eso.

Besossssss.

Pd:... me olvidé agradecerte la nana. Gracias!!!

by Alex dijo...

Claro Elbi, tienes que contarnos cosas de tu viaje a galicia...¿ok?.
Tu curiosidad sobre mi hijo, es de facil solución.....miralo...http://geremail.blogspot.com/2007/10/gracias-por-ser-como-eres.html.....y opina sobre a quien se parece...la foto es del año pasado....17 años...ahora tiene el pelo mas largo.
Por cierto....las madres de las novias....hacen bien....ponerles hora y "vigilar" a sus novios, sobre todo si son tan "golfos" como yo....jajajaja
Tengo una buena suegra, no hay queja....aunque era mucho mejor mi suegro....pero por desgracia ha fallecido.....

Maribel dijo...

Historias, pequeñas tal vez... que calan hondo sin embargo.

Lo siento, Elbereth, no puedo ni debo decir más.

Un abrazo fuerte y un beso

Spender dijo...

Es un relato maravilloso, una bofetada necesaria en muchas situaciones.
Yo también pienso que últimamente necesito bajar ahí abajo, no sé que es lo que encontraré ni lo que quiero encontrar, pero a veces es necesario darte un nuevo principio.
Y el final de este relato es (además de fantástico) el principio de otras muchas cosas nuevas que están por llegar.
Ha estado genial tu vuelta. Besos!

by Alex dijo...

Jajajaja....."Enredada"....que bien le va ese nombre a esta chiquilla, por dios....jajaja
¿El parentesco?....Lo decia Aldabra....si ella es mi prima-hermana y Guille es su amigo, pues eso...como primos segundos...o algo así...ya se sabe, que los amigos de mis amigos son mis amigos....
Ademas, no quiero engañar a nadie....Biene bien un nuevo tio, para compartir "gastos", pues los tiempos que corren son de "vacas flacas"....jajajajaja
Así, que si Guille acepta, ya tiene una familia completa virtual como la vida misma....jajajaja
Creo que las mujeres de la familia ya te aceptaron desde el primer dia y yo.....ya te lo dije....la carga compartida es mas llevadera....jajajaja...
Ademas hacia falta otro hombre mas en la familia....que narices...jajaja
¿Aceptas pulpo, como animal de compañía?..
Este comentario se copio a las tres.....que lo sepan tambien....
Para tí....muchos besos.

Elbereth dijo...

Fortimbras Muchas gracias, de veras. A veces las casualidades nos traen sorpresas agradables, no todas han de ser malas. :)

Muy buenas las fotos de tu blog sobre Mayo del 68. Es una pena que tus fotos quedaran en la empresa. Seguro que hubieran merecido mucho la pena.

Un saludo y gracias de nuevo.

Elbereth dijo...

Hola pequeña Enredadita Voy a contestarte aquí a todos tus comentarios en las otras entradas...tu sabes...los poemas... y eso. :)

Voy a intentar explicarme...¡ya veras que fracaso! jajajja Cuando me siento "dañada" o "atacada" por el mundo exterior, tengo el instinto de supervivencia de recluirme dentro de mí. Como si pudiera hacerme un ovillo. Bajo, bajo, allá donde sólo estamos todas las Elbereth que soy, que he sido, y quizá alguna que quede por ser. Es mi forma de sobrevivir. Nada más. Nada menos. :)

Lo digo en serio, pero muy en serio: No tengo un don, simplemente me desenvuelvo con más o menos acierto escribiendo pequeñas historias, igual que muchas personas. La diferencia es que yo os tengo a vosotros, la suerte de haberos conocido, la suerte de que me queráis, de que os preocupáis de mí. Y eso, eso sí que vale....TODO.
Sin vosotros, estas historias carecen de sonido, son mudas.

¡Me alegro de que hayas podido escuchar los poemas! ¡Y de que te gustaran! ¡Benedetti, increíble! ¡Eso sí es escribir! Sin necesidad de adjetivos, además. :)

Te quiero mucho Rox. Eres una personita GRANDE. Por favor, no te sientas pequeña, sería absurdo. Juntas, juntos somos mucho más...¿no crees?

¿Las siete de la mañana? Ohhhh.... yo me levanto antes de las seis... y llevo unas semanas realmente malas en el trabajo. Un día tendría que poder escribir sobre eso, pero por ahora me supera.

Un beso enorme, Rox...muy, muy grande.

Elbereth dijo...

Steve Gracias, será un verdadero placer volver a vernos. Hermoso amanecer el de tu blog, y sus palabras me han reconfortado en un día como el de hoy, un poco gris, un poco oscuro.

Un saludo.

Elbereth dijo...

Guillermo ¡Por favor, no tienes que explicarme nada! Noooo.... no me importa que me psicoanalicen, ni lo más mínimo, me gusta, y sé que no pretendes sentar cátedra...¡no te preocupes, por favor! Entiendo muy bien lo que me quieres hacer llegar, en serio. Y me gusta.

Para mí la opinión de todos vosotros no es humilde, es muy importante y reconfortante, nada más. Así que no dejes de escribirme tal y como lo has hecho hasta ahora. ¿De acuerdo?

Voy a ver si has publicado ese poema...y por favor...olvídate de esas cosas...aquí estás en tu casa, puedes decir todo aquello que quieras. ¿Sí?

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Alex... El viaje a Ourense, fue toda una odisea...hubo de todo la verdad. No he hecho grandes fotos, pero os pondré alguna...aunque no tienen nada que ver con las tuyas. :)))

No me deja ver a tu hijo, el enlace...:(( lo volveré a intentar....

Y sobre las suegras...bueno no digo nada que soy mujer..ajjajja y no hay que echar piedras sobre tu propio tejado. :)

¿Tú eres un golfo? ¡Bahhhh! ¡qué bobada! ;)

Un beso muy muy grande.

Elbereth dijo...

Hola Maribel Gracias, muchas gracias. Siéntete libre de decir lo que quieras, por favor.

Me alegra saber que sigues aquí.

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Spender, buena noche Si te digo la verdad, a veces desearía bajar y no volver a subir. Pero por ahora, al menos, sigo subiendo. Aunque haya veces que crea que no seré capaz de subir.

Gracias, Spender, y buena noche y un abrazo.

Elbereth dijo...

Alex...hermano Soy burra. Ya está, ya lo he dicho, ya lo sabe el mundo entero. Soy zoquete. Lo de los parentescos no es mi fuerte, yo lo resumo diciendo que somos de la familia como El Padrino...y ya está. :)))

Lo de Guillermo me parece estupendo, lo de ahorrar es algo absolutamente necesario. Y yo ando más bien escasa de "dineros"... :)))

Bueno...no puedo más...reviento...me voy a vuestros blogs....

UN BESO ENORME....

guillermo elt dijo...

Que sí, bonica.
yastá.
Besicos.

by Alex dijo...

Entra en mi blog y mira el post del sábado 13 de octubre de 2007, encontrarás a mi hijo...

guillermo elt dijo...

Elbi... que nada, solo que, como un día tras otro, te visito, y hoy me apetece aparerme en escritura... pues nada, ya me aparecí!!!... UH!!!...jejeje

Besicos.

ESCRIBIENTE dijo...

¡Qué hermoso,Elbereth¡

Fuera, a veces, resultamos invisibles y para sentirnos necesitamos entonces ocultarnos dentro, que es cuando nos volvemos opacos a los demás.

Bebemos identidad desde dentro para que nos acompañe fuera y cuando nos la desgasta la luz, otra vez dentro.

Donde no hay dentros ni fueras es en el vacío que entonces sería una plenitud porque no necesitaríamos salir de ningún caparazón.

Hablando de caparazones....¡Qué curioso¡ Antes de pasarme por tu casa, he escrito una nueva entrada, y al elegir la foto, sin saber nada de esto, he optado por una tortuga estirando el cuello desde su caparazón y saliendo del agua. Por cierto, en mi texto, también llueve; ¡casualidades sensoriales de la vida¡
Besos.

by Alex dijo...

Hoy no he podido ir a clase de baile....y.....joder....como lo hecho de menos....es mi mejor terapia....
Ya verás, hermanita....esta noche me costará un monton dormirme...
¡¡¡NECESITO BAILAR!!!
uffffffffff.....que descanso...necesitaba gritarlo...
¿No has visto a mi hijo?....seguro te tienen super liada esos "cabritos" del trabajo...
Mil besos, Elbi.

by Alex dijo...

Joder....Ya te digo Prima....muy contento....me encanta...tan asturiano y con esa mezcla de instrumento que se lo mucho que le gusta a Guille.....
No necesita ningun adorno....el cariño y la amistad no pueden adornarse....Gracias Mil...
Lo considero OTRO REGALO MAS PARA LA FAMILIA.....así que
Regalo para mi hermana ELBI....
Regalo para mi primahermana ALDI....
Regalo para nuestra sobrina ROX....y
Regalo para nuestro primohermano GUILLE...el creador de la idea.
Ademas ....aquí teneis unos culines bien escanciados, que este año la sidra es excepcionalmente buena......Gracias....Gracias...Mil
Un abrazote fuerte....y besos pa las chicas....

guillermo elt dijo...

Buen finde.
Besosss

Elbereth dijo...

Hola Guillermo Gracias por seguir pasándote por casa. El trabajo, desgraciadamente, no me deja tiempo para escribir. Así que tengo que arañarle al tiempo momentos de paz --¡que dificíl!-- para poder escribir y compartir y veros.

Os echo mucho de menos. Un beso muy muy fuerte. Ahora me voy a vuestros blogs a leeros.

Elbereth dijo...

Alex, amigo Ví, a tu chico. Te dejé un comentario, pero no sé si te llegan. Me recuerda más a tu mujer que a ti en esa foto, a pesar de que es moreno...pero sólo ha sido una impresión y las fotos engañan mucho.

Eso sí, lo que le has escrito tiene que leerlo, en serio Alex. Eso es un regalo de por vida para un hijo. No todos tenemos la oportunidad de que un padre pueda expresar así sus sentimientos. Espero que lo haya leído.

Muy hermoso, eres un hombre muy afortunado, siempre lo digo. :)

.... ¡Sin clases de baile! 0hhh, lo lamento de veras. Sé lo mucho que te gustan y necesitas para desfogarte y vibrar y reír. Bueno, los dos, no sólo tu, claro.

Y sí, los del trabajo me están dando muy mala vida. Realmente, fue una mala semana, muy mala, en serio. Hay veces....en fin, seguro que a todo el mundo le pasa. No tengo que dramatizar. :)))

¿Cómo pueden afectarme tanto las cosas a mi edad? :)))

Un enorme y fuerte beso. Me voy también para tu blog.

Elbereth dijo...

Hola Escribiente Gracias. Sí, a veces los caminos para encontrarse a uno mismo están llenos de sendas sin indicaciones y otras tienen demasiados letreros en varias direcciones.

Me paso por tu blog y leo la entrada que me dices. ¡Coincidencias! Maravillosas casualidades.

Un fuerte abrazo y gracias.

Gustavo Camacho dijo...

De tanto no venir no he conseguido olvidarte.

Y ahora me trae por aquí este paquetito con moño y todo:

Es dificil decir algo que más exactamente exprese la alegría que me da otorgarte este obsequio.

¡GRAN ENTREGA DE PREMIOS EN NECESARIA!
PRIMER ENTREGA DEL PREMIO BLOG NECESARIO
¡Gracias de corazón y alma!
-por si acaso no son lo mismo-.

Espero que te guste recibirlo y que además lo exhibas.