La aguja...

4 jun. 2008


Bajó las persianas de golpe, impidiendo que entrara un sólo rayo de luz de luna. Apagó la luz de la mesilla y se arropó, hasta casi taparse la cabeza. Dio unas cuántas vueltas, mientras esperaba que llegara el sueño, y fue en una de aquellas vueltas cuando notó el pinchazo en la pierna.

Al principio no le dio importancia. Se palpó la piel, sin hallar nada. Dio otro giró y se puso bocarriba. El sueño le esquivaba esa noche. Paciencia.

Diferentes imágenes del día se sucedieron en su mente, como una película a más velocidad de la debida. Y entonces, lo vio. Allí estaba. Su madre de visita en casa. Colocándole la ropa, descubriendo una camisa sin botón, sentándose en la cama para coserlo de nuevo.

Vio la lengua de su madre humedecer el hilo para hilvanar la aguja, las puntadas enérgicas y rápidas, las vueltas finales entorno al botón, los dientes rompiendo el hilo. ¿Y la aguja? ¿Qué había hecho con la aguja?

De un salto se incorporó en la cama. Encendió todas las luces de la habitación y apartó bruscamente las sábanas. Linterna en mano, comenzó a buscar la aguja.

Mientras buscaba minuciosamente, el corazón comenzó a golpearle el pecho como boxeador furioso contra su saco de entrenamiento. Sintió una sofocante oleada de calor. Tuvo que levantar la persiana y abrir la ventana.

Al poco, estaba helado. Se puso un jersey y siguió buscando. A ratos sudando, a ratos tiritando.

Sólo después de haber mirado hasta en los dobleces de la almohada, se tranquilizó. Bebió un vaso de agua y se metió de nuevo en la cama.

A punto estaba de dormirse, cuando un pinchazo en la rodilla lo despertó.

De un brinco encendió la luz, y se miró atentamente. Nada, no vio nada. Y entonces lo supo.

La aguja se había clavado en su piel y, en aquellos mismos instantes, recorría su torrente sanguíneo. Era cuestión de minutos que llegara a su corazón y lo matara. Comenzó el ataque de ansiedad.

Solo, en casa, de madrugada. Si salía corriendo hacia el médico precipitaría su final. Tenía que permanecer quieto. Y llamar por teléfono. Y hacerse un torniquete en la pierna. ¡Eso!

El teléfono de urgencias comunicaba.

Se tumbó en la cama con cuidado, sosteniendo la pierna muy tiesa. Marcaba una y otra vez el teléfono del médico. Gemía, lloraba, pero de eso ni se dio cuenta.

Luego vino lo peor. Sintió un pinchazo en la otra pierna. Su grito de angustia despertó al vecino, que golpeó la pared enfurecido.

¿Y ahora qué? ¿Dos agujas? ¡Imposible! ¿Podría haberse ido de una pierna a la otra?

Sollozó. Las lágrimas le nublaron la vista, los mocos le mancharon la camisa. Iba a morir.

--¿Que hago, que hago, que hago?

Se aferró en vano al teléfono. Saltó un contestador que le sugirió que permaneciera a la espera. El estómago se le contrajo en un pinchazo. ¡Tenía que hacer algo!

Se calzó. Se puso el abrigo encima del pijama y salió corriendo, en medio de la madrugada, mientras el abdomen le daba otro pinchazo. Entonces supo que no llegaría a tiempo.

Se dejó caer en la sala de urgencias con la mano en el pecho, mientras intentaba recuperar el aliento. El corazón sufrió uno, dos, tres pinchazos. Perdió el conocimiento.

Al despertar, una enfermera se colocó a su lado y le tomó el pulso. Sin dirigirle la palabra salió de la habitación. Al poco volvió a entrar acompañada de un médico circunspecto.

--¿Me encontraron la aguja?

--No. No hallamos en la exploración ningún cuerpo que le produjera esos pinchazos.

--¿He sufrido un ataque al corazón?

--Tampoco. Su corazón resistió.

--¿Entonces, que hago aquí? ¿No pensarán que estoy loco?

--No. No lo pensamos.

El silencio se adueñó de la habitación. La enfermera le pinchó en el brazo y la oscuridad se hizo de nuevo.

Despertó con un fuerte dolor de cabeza. La venda seguía en su pierna, haciendo de torniquete. La alarma del reloj sonó. Hora de ir a trabajar.

Quizá la aguja se había atascado en alguna vena y había salvado la vida.

28 comentarios:

38 grados dijo...

Por dios qué sufrimiento...
Por poco sucumbe a la llamada de su madre.
un besote.

guillermo elt dijo...

Mira niña... Lo que te acaba de comentar 38º... Podría trasladarse a mí: "Por dios, qué sufrimiento!!! Por poco sucumbo con tu relato"... Joder!!!

No soy de las personas que tengan fobias a nada... a casi nada, pero hay una cosa que no soporto... ver clavar una aguja en la carne... Sí, qué le vamos a hacer... Puedo ver desgarrar las entrañas a alguien, cortar la cabeza... pero un simple pinchazo subcutaneo o muscular o intravenosos o... o cualquier pinchazo... aaggggg!!!!!

Vamos, que he terminado de leerlo porque eres tú, que si no, de qué... Que sí, que te lo creas.

Tengo una cosa por el cuerpo... jejejejejeje... Si, me rio por no llorar... jejejejejeje

Besicosssss. que no sé si te los mereces.

Pues claro que te los mereces y más. Un texto genial. Fíjate lo que me has hecho padecer... jejejejejejeje

Más besicossssssss

guillermo elt dijo...

Y ahora, directo a la cama... Aaaaaaah!!!!!... habrá alguna aguja entre mis sábanassssss???!!!

Dios!!!... Me voy a dormir al sillón. Joder... Junto al brazo de éste, está la caja de la costuraaaa!!! A la bañera... Y si me cuelo como una aspirina esfervescente???!!!
Bueno, prefiero esto último, que clavarme una aguja... jejejeje

Qué buen texto, hija... cómo me has hecho sufrir. Me corre la aguja por todo el cuerpo.jejejjejejej
Besicos.

Hurín dijo...

Hay días que preferiria no leerte y éste es uno de ellos.Joder que angustia. ¡Y todo por una aguja!.

Si es que tienes más peligro tu con un boligrafo que McGyver en una ferreteria.

Bbbbrrrrr, aún tengo escalofrios. No sé si esto es buena o mala literatura, ni siquiera sé si es literatura,pero desde luego ni aburres ni dejas indiferente....y hoy si que votaria por ello.

El siguiente relato que sea sobre unos niños tontos que sean felices, pero por dios dejanos descansar un ratito de estas pesadillas.Mëtelas en el congelador.

Aplausos Edgara Allana Poa

by Alex dijo...

Cuanta tensión.....
¿Una aguja por el torrente sanguineo?
Pero...tecnicamente, no es viable...no hay aguja que se pueda trasladar por el torrente sanguineo....
Solo las personas (como yo), hipocondríacas, pueden pensar eso hasta el punto de creerselo y tener todos los "sintomas"...jajajaja

No me extraña que en urgencias, le dijeran que "no pensaban" que estaba loco....jajaja...."Sabian" perfectamente que era un hipocondríaco.....No es lo mismo.

Esto de las agujas....UFFFF....Me pasa como a Guille....no las soporto....no puedo mirar cuando me tienen que sacar sangre.....jajajaja....y si me tienen que dar un medicamento...descarto siempre las inyecciones...."pa su madre"...
Ya se lo que estás pensando....¡¡Como sois los tios....unos cagaos!!.....Pues, sí.....pa que negarlo.....jejejeje

Bueno, hermana....basta ya de "agujitas"....ya está bien...
Menos mal, que no lo leí por la noche, que si no....seguro que sueño con las agujas de los cojones.....jajajaja

Mil besos cariñosos.

Aldabra dijo...

un relato fantástico, Elbereth... me ha gustado mucho...y he tenido que apurar mucho a leerlo porque quería saber ya de una vez que pasaba...

bicos,
Aldabra

y también tenía pinchazo...

ButTerfly^kisS dijo...

Tan vívido como todos tus relatos.
No he sentido pinchazos pero sí la necesidad de socorrer al mi pobre, casi levanto el auricular para llamar a urgencias.
Como siempre un placer leerte.
Besines alados.

Maribel dijo...

TENGO MIEDO

Tengo miedo.
Qué difícil contarte esta verdad,
porque tú no sabes nada
sobre su vestimenta leve,
que se va deslizando
por los huesos
y se prende
como una enredadera amarga
en lo más hondo
de las raíces de la vida.
Qué importa.
Todo es tan inútil.
Uno está atrapado,
encogido como un feto,
sin luchar,
porque el miedo bestial
te ahoga, te aprisiona.
No hay sueños, ni recuerdos.
Sólo el agua glauca,
maligna,
que sumerge el cuerpo tembloroso
dentro del miedo."

Carmen Matute


Hasta el más valiente teme algo, otra cosa es tener el valor de reconocerlo.

Como siempre, se te da muy bien transmitir sensaciones, Elbereth. :)

Un beso :)

Isaac González Toribio dijo...

Acabo de llegar de ponerme una vacuna y me encuentro con este relato. Menos mal que no lo leí antes de ir a la consulta porque desde luego me lo habría pensado dos veces. Trepidante relato. Bicos

Spender dijo...

Te sigo leyendo y así será por siempre :)
Pasa por aquí de todos modos. Besos.

http://llueverevolucion.wordpress.com/2008/05/26/como-bailan-los-caballos-andaluces/#comment-1347

Elbereth dijo...

38 grados :))) Bien, creo que en esta ocasión escuchar: ¡qué sufrimiento!, es todo un cumplido. Así que muchas, muchas gracias.

Un abrazo.

Elbereth dijo...

Guillermo, el poeta de la familia Sólo me queda decirte entonces lo mismo que a él, creo que en estas circunstancias, si he conseguido que "sufrierais" lo he hecho relativamente bien. :)))

Es curioso lo que me dices, muchas personas tienen esa fobia a las agujas, y de todas aquellas que conozco que la poseen, son más hombres que mujeres. Yo reconozco que no me dan miedo....SALVO... la aguja del dentista...eso es otra cosa. Ufff....sólo de pensarlo...:)))

Por una parte me siento mal, con tanto sufrimiento...tendré que compensaros de alguna manera. Tú tranquilo, respira hondo y todo pasa, antes o después, seguro. :)))

¿No me merezco unos besicos? Ayyy, pues sí que te he hecho sufrir sí. ¡Perdónnnnn!!!!

¿Pudiste dormir bien? o te asaltaron dudas terribles...o pinchazos...?

¿Colarte como una aspira efervescente? jajajjajajajaj ¡eso sí que no me lo había imaginado yo, mira por donde! ¡que loco, poeta! Eso sí, cuidado con la caja de la costura...¡tiene mucho peligro!

Aunque suene muy muy mal, me alegro de que te haya hecho sufrir....jajajjajaj Tu entiendes, poeta.

Un beso muy muy fuerte, muchos besos, buen fin de semana, cuídate mucho, y nos vemos en tu casa.

Elbereth dijo...

Hurin ¿Hay días que preferirías no leerme? ¡Vaya, gracias! :)))) jajajjajaja Vale, vale, entiendo que quieres decir, sólo bromeaba.

McGyver..todo un personaje...ahhh,aquellos capítulos de los ochenta...¿eran ochenta no es cierto? Dónde no podías dejarle sólo porque te armaba una bomba con harina y agua. jajajjajaja

Yo tampoco sé que es la literatura, yo tampoco. Escribí el texto, recordando un antiguo miedo real cuando era pequeña. Y luego lo mezclé con ansiedades reales de hoy. Este batido fue el resultado. Si no te aburrió, bueno...eso es mucho. Me conformo con eso.

Un relato sobre dos niños tontos...déjame que piense...puedo verles en el recreo, comiendo unos bocadillos de nocilla... Sí quizá deba escribir sobre ellos. Tengo que encontrar un momento de paz...qué difícil. :( Pensaré en esos dos niños.

Gracias, muchas gracias. Beso. Y ya me callo, y silencio.

Elbereth dijo...

Alex, mi querido Alex El miedo no conoce de realidades...¿verdad? Yo creo que soy algo más que hipocondríaca, creo que he superado ese escalón para padecer fobias. :))) Quizá por eso haya conseguido describirla de forma que os llegara.

Ahhhh! los de urgencias...¡si eso lo soñó! Se quedó dormido en la cama, con su ataque de pánico...a veces el miedo produce tal devastación en el alma, que esta se apaga para poder seguir adelante. Yo creo que eso le pasó al protagonista. ¿Viste que películas me monto? :))

No creo que los hombres seáis unos "cagados" como tu dices, quizá existe alguna memoria colectiva del género masculino que os advierte contra ellas..jajjajjaja No lo sé, en serio. Yo respeto mucho los miedos de todo el mundo. No me producen risa nunca.

Y tienes razón...basta de agujas!!!!
Mil besos...hoy fue un mal día. Pero últimamente suelen serlo todos...así que...:)))) Buen fin de semana.

Más besos, muchos más. Y disfruta.

Elbereth dijo...

Sirena,Aldabra gracias, seguro que a ti te dieron menos miedo a las agujas....

¿Sabes que otra cosa suele afectar mucho a las personas? Los picores. Cuando a alguien le pica algo, todos los de alrededor empiezan a sentir ese picor. No sé si lo habéis vivido pero os prometo que es totalmente cierto.

Un beso muy fuerte, Aldabra, me voy luego para tu casa. A disfrutar de ella un rato.

Elbereth dijo...

ButTerfly^kisS ¿Ves? Otra mujer y no tiene miedo a las agujas. Ya sé que no tiene nada de científico eso que he dicho antes, pero conozco a más hombres que mujeres con miedo a las agujas. ES raro. :)))

¡Querías socorrerle! :))) Eso es muy tierno....

Muchas gracias, Mariposa.

Un fuerte abrazo y te veo dentro de un rato en tu blog.

Elbereth dijo...

Maribel Siempre aciertas. :) ¿Cómo lo haces? El poema, lo desconocía, pero lo he leído varias veces. Me ha tocado. Es cierto, yo quería hablar del miedo. Nada más, nada menos. La aguja no era más que un pretexto.

Quería hablar de lo que el miedo hace conmigo. Pero hablar en primera persona...bueno..vosotros sabéis.

Estoy cansada de ser arrastrada por el Miedo, sin tregua, un día tras otro. Las noches son peor que el día. "Miedo" oscurece la luz de las estrellas y tapa con su cuerpo la luna.

¡Yo temo tantas cosas! Quizá temer sólo una cosa sea de valientes, pero temer tantas sea de enfermos. ¿No?

¡Me estoy cubriendo de gloria yo sóla! :)))

Gracias, Maribel. Gracias ese hermoso poema y por tus palabras.

Buen fin de semana. Un beso muy fuerte.

Elbereth dijo...

Isaac ¡menos mal entonces que lo leíste después! :))) Muchas gracias... y espero que el pinchazo fuera leve. :)

Un abrazo.

P.D Espero que la vacuna fuera de rutina.

Elbereth dijo...

Spender Gracias amigo, muchas gracias. Seguiré visitandote, como hasta ahora. Y te esperaré hasta que vuelvas.

Suerte con tus reconciliaciones, con tus bolígrafos y hojas en blanco.

La Lluvia siempre vuelve. No dejes de venir.

Un fuerte abrazo.

guillermo elt dijo...

No soy de los que se cuelgan medallas ajenas... Lo de la aspirina es de Solsolito en uno de sus post. Genial, verdad???... Tiene cada ocurrencia esta chiquilla...
Besicos.

Maribel dijo...

Yo sé poquitas cosas, Elbereth. Pero sé que hay personas especiales (que no enfermas) a las que sólo entienden las personas especiales. Ni mejores ni peores, sólo distintas, con una sensibilidad que hace que todo les duela y asuste un poquito más.

Sé del miedo y del dolor, y de la imposibilidad de sobreponerse a ellos.

Sé que eres fuerte a pesar de tus miedos, valiente para contarlo y para seguir adelante.

Sé también que de todo se sale, Elbereth, de todo.

Un fuerte abrazo :)

Enredada dijo...

Elbi, cuando el miedo nos aprisiona en su seno, no podemos salir, nos quedamos estáticos, nos aferramos a ¿? y allí quedamos.
Vos sabes bien,
yo lo se bien,
BASTA DE MIEDO, y vivamos.
Ya se, ya se, lo digo y no lo hago, pero intentemos!!! salgamos, saltemos, juguemos, VIVAMOS, que vida es esta que nos tocó y no otra, que solo nosotros podemos cambiarla, solo nosotros, nadie más.... y al miedo, UNA PATADA.
te quiero, y mucho, lo sabes?
siiiiiiiii!
Rox

Maribel dijo...

Y como ese poema que puse es muy triste y creo que no debe leerse demasiadas veces, te dejo otro que seguramente el autor escribió pensando en una cárcel distinta, pero que puede servir (aunque soñar, sueñas, vaya que sí :)) )

CANCIÓN DE CUNA PARA DORMIR A UN PRESO

La gaviota sobre el pinar.
(La mar resuena.)
Se acerca el sueño. Dormirás,
soñarás, aunque no lo quieras.
La gaviota sobre el pinar
goteado todo de estrellas.

Duerme. Ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
No hay más que sombra. Arriba, luna.
Peter Pan por las alamedas.
Sobre ciervos de lomo verde
la niña ciega.
Ya tú eres hombre, ya te duermes,
mi amigo, ea...

Duerme, mi amigo. Vuela un cuervo
sobre la luna, y la degüella.
La mar está cerca de ti,
muerde tus piernas.
No es verdad que tú seas hombre;
eres un niño que no sueña.
No es verdad que tú hayas sufrido:
son cuentos tristes que te cuentan.
Duerme. La sombra toda es tuya,
mi amigo, ea...

Eres un niño que está serio.
Perdió la risa y no la encuentra.
Será que habrá caído al mar,
la habrá comido una ballena.
Duerme, mi amigo, que te acunen
campanillas y panderetas,
flautas de caña de son vago
amanecidas en la niebla.

No es verdad que te pese el alma.
El alma es aire y humo y seda.
La noche es vasta. Tiene espacios
para volar por donde quieras,
para llegar al alba y ver
las aguas frías que despiertan,
las rocas grises, como el casco
que tú llevabas a la guerra.
La noche es amplia, duerme, amigo,
mi amigo, ea...

La noche es bella, está desnuda,
no tiene límites ni rejas.
No es verdad que tú hayas sufrido,
son cuentos tristes que te cuentan.
Tú eres un niño que está triste,
eres un niño que no sueña.
Y la gaviota está esperando
para venir cuando te duermas.
Duerme, ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
Duerme, mi amigo...
Ya se duerme
mi amigo, ea...

José Hierro

ESCRIBIENTE dijo...

Creo que cerrar del todo la persiana impidiendo que entren por los resquicios rayos de luna, despierta las pesadillas; es un conjuro infalible para llamar a los pinchazos y demás zozobras del alma.

Por eso, en mi blog, siempre, pido, por favor, dejar unas rendijas para que entre la luz....Es mi remedio contra muchos desasosiegos.

Una amiga cuidaba de una anciana, y cuando se moría de miedo, la colacaba a la orilla del mar, frente al sol, le mandaba cerrar los ojos, y , cegada por la luz, recordar sensaciones hermosas. La luz, siempre la luz, un caballero valiente "desfacedor" de los más terribles entuertos...Dicen que somos agua, pero yo creo que también, y sobre todo, fotones.

Besos, Elbereth.

Elbereth dijo...

Guillermo Eres kosher. :) Entonces felicitemos a Solsolito, por tan ocurrente y acertada frase.

Un fuerte abrazo.

Elbereth dijo...

Maribel ¡Qué fácil resulta todo al leerte! Imagino que de una u otra forma se termina saliendo de todo. :)

Es cierto que hay personas que se salen de la "norma", y a las que es más difícil entender. Eso supone un dolor terrible. Porque curiosamente lo que más quisieran es ser como los demás, y los demás piensan que son ellos los que se automarginan. No sé si me explico. No quiero entrar ahora en una espiral. Creo que me comprendes muy bien.

¿Valiente? No, no lo soy. Sólo hago lo que la mayoría de los mortales: seguir, seguir, seguir. Aún así, gracias por tus palabras de aliento. Me consuelan al leerlas.

El poema de Jose Hierro es muy hermoso. Tampoco lo conocía. Es normal, no leo mucha poesía: mea culpa. :))) Gracias, muchas gracias por dejarlo aquí. Y nunca se sueña lo suficiente. Y en mi caso además sería preferible que cambiara ciertas pesadillas para transformarlas en sueños de verdad. :)))


Tengo que confesarte que también me ha puesto un poco triste este poema. :)))

No es verdad que tú hayas sufrido,
son cuentos tristes que te cuentan.
Tú eres un niño que está triste,
eres un niño que no sueña.


Me gusta...

Un fuerte abrazo, y GRACIAS.

Elbereth dijo...

Escribiente Es curioso, hoy me han dicho lo mismo: el sol es necesario. Pero...yo suelo ser feliz en los días nublados. No me deprime la lluvia ni el frío. Y los días de tormenta, estoy excitada, como una niña con zapatos nuevos.

Sin embargo, el sol o el verano, me producen físicamente un bajón. No sé, es raro. Sé de los efectos positivos y necesarios del sol. Y sin embargo, nada me alegra tanto, como un día nublado en pleno verano. ¡ Totalmente cierto! No es broma.

Aún así, creo que la "Luz" es necesaria, sin ella nos perdemos, sin duda. Seguro que si hubiera dejado esas rendijas-- como de las que tu hablas-- no hubiera sufrido tanta paranoia. :)))

Un fuerte abrazo, y muchas gracias.

Elbereth dijo...

ENREDADA, dulce enredo No importa cuantas veces lo digas y no lo hagas. En serio. Lo que importa, lo que tiene valor y cuenta, es que me lo digas, que me animes, a pesar de lo que te rodea. De hecho tiene mucho más merito así. De veras.

¿Una patada al miedo? :))) Bueno, si estás tú, sí. Intento racionalizarlo, otras intento engañarlo, otras ignorarlo. Y otras...la mayoría, me lo como todo entero. :))))

Me gusta que me digas que saltemos, que vivamos, porque no hay más vida que esta, y si la hubiera...¡quién sabe lo que nos espera! :)))

Rox GRACIAS....sé que quieres que esté bien. Sé que me quieres, y sé que sabes que yo también te quiero.

Te veo dentro de un poquito...en tu casa. ¿Me ofreces un mate? Ahhhh, y un poco de conversación, y unas risas, buena música....

Y todo mi cariño, que siempre será poco.