La quimera de los sueños

15 nov. 2008


¿Sin luz pueden cumplirse los sueños?

De pequeña creía que los monstruos amenazaban tras la puerta del armario, debajo de la cama, al final del pasillo. Siempre cuando estaba a oscuras.

Hoy sé que mis mejores sueños despliegan su purpurina cuando la luna alcanza el cielo.

Mis demonios son inmunes a la luz. Mis fantasmas me atacan a diario, ataviados de mezquindad, absurdo, desaliento y Muerte.

¿Puede el silencio conjurar la magia necesaria para hacer hablar al corazón?

Hubo un tiempo en el que creí que a través de las palabras podía llegar a entender y hacerme entender por los demás. Espantapájaros de cálidas letras, sílabas, vocablos que ahuyentarían la soledad.

Por el contrario, cada una de ellas se enredó con la anterior, angostas y afiladas, cercenaron brazos y piernas de mi espantapájaros.

Creí que viajando, cambiando de ciudad, también lo haría mi vida. Pensé que el movimiento llevaba implícita la transformación.

Sin embargo, con cada kilómetro recorrido se agrandaba la brecha, esa que partía en dos el espejo en el cual me contemplaba.

Una noche apreté muy fuerte los ojos y me tapé los oídos. El cielo estrellado desplegó su alfombra roja. Mis sueños, abrazados, bajaron de dos en dos los escalones, e incluso algún atrevido se deslizó por la barandilla dorada de latón.

Cada uno de ellos desprendía un perfume inconfundible, un bouquet de olores: "arena-atardecer-playa-helado", "feria de atracciones-fuegos artificiales-verano", "navidades-mazapán-villancicos", "ojos de perro-resina de pino-brisa en el embalse". El olor de los sueños.

Siempre a oscuras y en silencio. Si enciendo la luz el castillo de naipes se derrumba.

5 comentarios:

Aldabra dijo...

¡que alegría leerte otra vez, Elbereth! aunque lea que sigues agitada, supongo que es lo normal... te enredas en los sueños y en los miedos... pero eso nos pasa a todos, hija, unas épocas más que otras.

si se deshace el castillo de naipes, construye otro, aunque tengas que hacer uno cada día, ¿qué importa si tenemos el resto de nuestra vida por delante?

biquiños,
y un fuerte fuerte abrazo.
sé valiente y ponte la coraza en estos tiempos que golpean duro.

Elbereth dijo...

Hola Aldabra, amiga Aqui ando a una pata, cojeando...:) Sigo perdida, sí...bueno como siempre, la verdad es que nunca me he encontrado muy bien... mi brújula interior falla.

¿Tienes fuerzas para construir un castillo de naipes cada día? ¡Eres mi heroína! :)

Tengo la coraza un tanto abollada, el herrero ya esta harto de darle con el martillo y arreglarmela... :)

Quizá me hagan descuento...

Gracias por esos "biquiños" saben muy bien... Un beso muy grande.

Me voy para tu blog...

P.D No tengo mucha inspiración... pero quería encontrarme con vosotros.

guillermo elt dijo...

Elbi... De nuevo aquí.
Un placer!

Yo siempre he dicho que. allá donde vayamos, siempre llevamos a cuestas una maleta con nuestros miedos, preocupaciones, complejos, fantasmas, demonios, problemas... alegrías, sonrisas, llantos, chistes (buenos y malos.. jeje), momentos bueno y malos...
Sí, adivinaste... Nuestro cuerpo no se puede desplazar sin nuestra cabeza... :)... Nosotros, nos llevamos a nosotros mismos, vayamos donde vayamos.
Cierto que, según situaciones, nos ayudan en algo a paliar nuestras angustias, pero... no nos libramos de ellas de un manotazo, de la noche a la mañana.
Poco a poco. Lo importante es la intención, el quererlo.
Día a día, sin prisas, sin forzar situaciones... disfrutando de las pequeñas cosas de la vida... Las cosas grandes, no nos hacen felices, en todo caso, "las cosicas grandes"... pero cosicas, eh? :)))

Besicos.

Mañana... bueno, luego, cuando sea de día, leeré el otro post... hoy no doy para más.

Repito, Besicos.

Elbereth dijo...

Mi querido Guillermo Gracias... y perdón por contestar a destiempo. No es desidia.. ni olvido, es real falta de fuerzas y tiempo. Llego muy tarde a casa y tan cansada! Apenas dos horas para vivir, en todo el día.

Sí, voy conmigo a cuestas y dios mío: ¡lo mucho que peso! :)))

Un beso enorme... no sabéis cuanto os agradezco que estéis aquí siempre.

Neverknowsbest dijo...

Elbereth, chica, sigo leyéndote y leyéndote sin parar. Creo que ni siquiera he parpadeado. Y sigo, como he dicho antes, pellizcándome.

Alguna vez que otra, he conseguido soñar que vivo la realidad de forma real, y no como si fuera un sueño, poco más o menos lo que hago todos los días.

Por cierto, Dos Santos es un genio y el que has publicado es, en mi opinión, uno de sus mejores trabajos. Al menos a mi me dice mucho, sobre todo con la parte que falta ;)

Un saludo.